Ahorro en Nicaragua, meta de la diáspora
Douglas Carcache
Los nicaragüenses en el exterior, que harán el Primer Congreso de la Diáspora el próximo sábado en Miami, quieren promover el ahorro en dólares en los bancos de Nicaragua “ya sea en forma directa o a través de las cajas de ahorro y crédito”, informó Alejandro Gallard-Prio, uno de los promotores.
Del congreso, que tendrá como sede el Miami Dade College, podría surgir la Unión de la Diáspora Nicaragüense, una organización con representaciones en distintos países y Estados norteamericanos, donde haya migrantes nicas, dedicada a respaldar programas de asistencia social e inversión en Nicaragua, indica una propuesta de Gallard-Prio.
Otra meta de la unión de nicaragüenses en el exterior es crear las “Casas Nicaragua”, para mejorar la imagen de este país y mostrar sus logros al mundo, donde también lanzarían el plan turístico Visite a Familiares y Amigos, para motivar a los migrantes nicas a que vayan una vez al año a su lugar de origen, como otra forma de contribuir con la economía.
MÁS NEGOCIOS
Alejandro Garllard-Prio reside en Filadelfia, Estados Unidos, una zona donde viven más de 30 mil familias nicas, según sus cálculos. “La relación económica de estas familias es directa con Nicaragua, todos envían remesas de dinero a sus familiares y algunos negocian con productos nicaragüenses que traen por un servicio de courier, el cual lleva paquetes y dinero de ayuda familiar y trae artículos y encargos”, relató.
Además, “hay un par de camioneros que tienen un servicio bi-mensual con Nicaragua”, llevando encomiendas a los familiares de los nicas que viven en Filadelfia.
La Unión de la Diáspora Nicaragüense se dedicaría a promover el “acercamiento social y comercial” entre Nicaragua y sus migrantes, a los que también distinguiría con el Premio Anual Nicarao, reconociendo sus éxitos en el exterior, explicó Gallard-Prio.
Sin embargo, estos planes de los nicas que salieron de su tierra en diferentes oleadas, primero a partir de 1979 y después de 1990, sólo podrían realizarse si el Gobierno de Managua agiliza la cedulación de los migrantes y les concede facilidades para que hagan inversiones en el país centroamericano.
El Consejo Supremo Electoral (CSE) anunció en Managua que pedirá diez millones de dólares para cedular a los nicas en el exterior en el año 2005. Se calcula que serían entre 1.3 y 1.5 millones de migrantes.
La cédula, afirma Gallard-Prio, “nos permitirá tomar parte activa en el desarrollo económico, político y social de Nicaragua”.
Además de apoyar la economía de su país de origen, los nicaragüenses en el exterior quieren votar para elegir a los próximos presidentes y diputados de Nicaragua.
LOS DE WASHINGTON
Carlos Gómez, uno de los representantes de los nicaragüenses que viven en Washington DC., Maryland y Virginia, cree que conseguir la cédula de su nación de origen y poder votar es para ellos una forma de “que se nos respete como nicaragüenses que aportamos 800 millones de dólares en remesas, más que el presupuesto nacional”.
Calcula que en Washington DC., Maryland y Virginia pueden vivir entre 20 mil y 25 mil nicaragüenses. “No podía cuantificarle las remesas que de esta área envían, pero sólo de una agencia, hablando con su dueño, el año pasado envió más de dos millones de dólares” a Nicaragua, relató Gómez.
Sin embargo, el nicaragüense en el exterior “prefiere invertir afuera porque en Nicaragua no puede abrir una cuenta bancaria, por no tener cédula... No tiene seguridad jurídica, no lo protege la ley”, aseguró.
El canciller de Nicaragua, Norman Caldera, anunció hace dos semanas que propondrán al Parlamento crear una oficina especial del Gobierno para resolver los problemas de los nicaragüenses migrantes, que estaría a cargo de un funcionario de alto rango.
A Carlos Gómez le parece buena la idea, pero sugiere que al funcionario que designen le dejen actuar “en sentido de Patria y no de partidarismo”, que le den “suficiente poder de decisión”.
“Tendrá que conocer no sólo los problemas de los nicaragüenses en Estados Unidos —añadió Gómez—, sino en otros países; por ejemplo en Canadá, hay miles de nicaragüenses y miles de profesionales”.
Alejandro Garllard-Prio concibe al nuevo delegado gubernamental para los migrantes, como un “alto comisionado” que tendría la misión de “unificarnos, censarnos y crear (entre los migrantes) un ambiente de confianza hacia Nicaragua y su Gobierno, de lo cual depende más remesas, inversiones y que sus visitas (turismo) se multipliquen”.

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