Gobierno a Congreso de la Diáspora nica
María José Uriarte R.
El gobierno enviará como su representante en el Congreso de la Diáspora que se celebrará este 26 de junio en Miami, al Embajador de Nicaragua en Washington, Salvador Stad-thagen, según confirmó el canciller Norman Caldera, para que este funcionario reciba todos los planteamientos que emitan los miembros de la comunidad nicaragüense que reside en Estados Unidos.
El canciller afirmó que por ser una actividad particular, el Gobierno no presentará ninguna propuesta específica, pero sí les expresará la decisión de apoyar los esfuerzos que la comunidad nicaragüense realiza para obtener su cédula de identidad en los lugares donde residen.
“Que el gobierno está trabajando de la mano con ellos en ese objetivo, y a ofrecerles el apoyo que podamos darles en esas gestiones, no sólo en eso, sino en todo lo referente a la defensa de los intereses de los nicaragüenses en el exterior dentro de los cánones que nos permite la Convención de Viena sobre derecho diplomático”, enfatizó Caldera.
Como un primer paso para responder a las necesidades de los nicas residentes en el exterior, el Gobierno nombrará en los próximos días a un director de apoyo a los nicaragüenses dentro de la Dirección General Consular, cuya misión será mantener un contacto fluido con los residentes para conocer cuáles son sus prioridades y recomendaciones que emitan en todos los campos.
GOBIERNO INTERESADO
Aunque Caldera no precisó cuáles nombres se barajan para ocupar ese cargo, señaló que entre los requisitos que debe cumplir esa persona es ser abogado y conocedor del Derecho Internacional.
Caldera manifestó que se sienten identificados con la comunidad en el exterior porque fue parte de la misma cuando estuvo en el exilio, por lo que él es parte de la Diáspora, al igual que otros funcionarios de gobierno como Eduardo Montealegre, José Antonio Alvarado, Pedro Solórzano entre otros.
Consideró que la cedulación de los nicaragüenses en el extranjero sería como un reconocimiento del Gobierno a los aportes que realizan los residentes en el exterior, quienes a pesar de sus dificultades no descuidan el envío de remesas a sus familiares.
Caldera opina que la realización de la Diáspora tiene un significado importante para el Gobierno de Nicaragua.
“Porque los nicaragüenses en el exterior se están organizando, están listos para reclamar sus derechos constitucionales, que están además en la Ley de Cedulación, y en hacer un reclamo fuerte para que se les escuche, reclamo al que nosotros nos sumamos, puesto que lo tiene que generar la comunidad afectada, lo que podemos hacer es apoyarles”, enfatizó Caldera.
El Ejecutivo aprobó un decreto el pasado 3 de julio del 2003, en el que establece un costo de 25 dólares a los nicaragüenses residentes en el extranjero en concepto de honorarios consulares por el envío ida y vuelta del expediente y documentación respectiva por el trámite ante el CSE, los que deberán ser cancelados en los Consulados Generales.
REPRESENTAN MILES DE VOTOS
Aunque no existe un censo real de los nicaragüenses que residen en el extranjero, el estimado que manejan los Consulados es de medio millón de personas en Estados Unidos, 60 mil estimados sin registrar en Canadá, 1,164 registrados en México y 10 mil personas sin registrar.
A nivel de Centroamérica, Costa Rica es el país donde habitan más nicaragüenses con un estimado de 679,122 conciudadanos, incluso un poco más que en Estados Unidos, para un total general incluyendo Europa, América del Sur, Panamá y el Caribe de un millón 594 mil 200 nicas residiendo en el extranjero, de los cuales se desconoce cuántos podrían votar en unas elecciones generales, pero obviamente representa una cifra codiciada por cualquier fuerza política.
NICAS PAGARIAN SU CEDULACION
Ante la falta de recursos que alega el Consejo Supremo Electoral (CSE), para iniciar el proceso de cedulación en el exterior, el canciller Norman Caldera señaló que los mismos nicaragüenses han expresado su disposición de pagar un monto determinado para obtener su documento de identidad, implementando una cantidad que cubra los costos, y que no necesariamente signifique que se va a sacar una ganancia por ese trámite.

|