La Costeña se queda solita... por ahora
 | Ni reproches, ni olvidos imperdonables impiden que Antonio se case |
|
Karla Roberta Ruiz
Ya todo está listo para la boda de Antonio y María Elvira. Pero 35 minutos antes de la boda Antonio pone en duda cumplir su compromiso.
Ricardo, con el corazón roto, le declara su amor a María Elvira.
José Luis, el celoso ex de Sofía, hace algo insólito, quiere darle a Sofía un pasaje para que vaya a Bogotá a impedir la boda de Antonio. ¿Será que Sofía se decide por presentarse en la iglesia?
Antonio no podía haber evidenciado más que realmente no desea casarse, ya que cuando llega el momento de intercambiar los anillos de matrimonio se percata de que los olvidó.
El novio se las arregla y finalmente la boda se realiza. La pobre Sofía desconsolada no para de llorar. Sebastián en medio de la celebración le comenta a Antonio que ya le cumplió a su padre y que debe buscar cómo separarse.
La primera noche de los recién casados resulta ser un fracaso. Mientras la esposa acaricia a Antonio, él no deja de pensar en Sofía, entonces María Elvira reacciona herida en su orgullo y le advierte que no lo dejará libre. 
|