Expresiones paremiológicas
Enrique Peña Hernández
Indiscutiblemente que la Paremiología o tratado de los refranes tiene suma importancia en los estudios y actividades lexicográficas, porque no se trata exclusivamente de refranes propiamente dichos, sino de paremias, que son los adagios, proverbios, sentencias, es decir, dichos graves y sucintos que encierran doctrina y moralidad.
El lexicógrafo no debe limitarse al análisis de la estructura de las palabras (Morfología), su aspecto filológico o contenido semántico, su investigación etimológica, su calidad de castizas o vulgares, la razón favorable o desfavorable de su incorporación al diccionario, su forma de incorporación, sobre si se trata de extranjerismos, principalmente de voces técnicas, etc.
La mayoría de las personas no alcanza a determinar el trabajo que implica la preparación y elaboración de un diccionario, con todas las normas de rigor: etimología, función gramatical, género (si es procedente), el significado principal del vocablo, más las distintas acepciones, connotaciones, usos, etc. Si en la mera organización de un vocabulario se advierten las dificultades léxicas o significativas, cuanto más es la seria y compleja labor de composición de un libro oficial de dicciones.
Debe observarse que no se pasa el día sin que en su lenguaje coloquial o culto, el hablante emplee, cite o haga uso de alguna paremia. Como bien se sabe, las hay complejas y sencillas.
Ofreceré a continuación una breve lista de las más comunes y corrientes:
El que con lobo anda, a aullar aprende.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Árbol que nace torcido nunca su rama endereza.
Las cosas del Palacio van despacio.
No hay cosa más barata que la que no se compra.
El tiempo perdido los santos lo lloran.
Entre santa y santo, pared de calicanto.
Entre primos y parientes el amor es más ardiente.
El que nació para chancho del cielo le llueve m...
El que nació para olote en una tusa se envuelve.
No es lo mismo verla venir, que platicar con ella
No es lo mismo Tomasito Urroz, que tomá tu arrocito.
No es lo mismo tubérculo que cebolla.
Barriga llena, corazón contento.
Como una simplificación de la paremiología son los dichos populares, que también —como se dijo respecto de los refranes—, suelen emplearse en la conversación diaria.
He aquí algunos:
Con el corazón en la mano.
Con el alma hecha pedazos.
Con el rabo entre las piernas.
Con el pico caido (No caído).
Como bolero de tarro. 
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