Inicia romería de niños quemados
Elízabeth Romero
Al aproximarse los rezos del novenario con motivo de la celebración de La Purísima Concepción de María, la Dirección del Hospital Fernando Vélez Paiz recomendó ayer a los padres, no permitir que los niños manipulen juegos pirotécnicos, para evitar tragedias.
En los últimos días, ese centro asistencial ya empezó a atender a niños afectados por quemaduras de pólvora, aunque no todos relacionados a las celebraciones religiosas, pero las autoridades hospitalarias dijeron que pueden servir de ejemplo para evitar que más niños sean víctimas de estos explosivos.
El caso de un niño oriundo de San Rafael del Sur a quien una bomba le explotó en una de sus manos —por lo que casi pierde sus dedos— y dos niñitos de Chinandega que resultaron quemados al estallar la pólvora destinada para una celebración política, destacan entre las recientes atenciones en ese hospital.
El doctor Julio Flores, director de ese centro, explicó que debido a las limitaciones que enfrentan después de ocurrido el último sismo en la zona del Pacífico que provocó daños en la infraestructura del hospital, los niños con menos del 20 por ciento de quemaduras en su cuerpo son remitidos al Hospital Metropolitano.
Flores refirió que el año pasado la incidencia de niños quemados por juegos pirotécnicos fue baja —aunque no especificó la cantidad de perjudicados—, pero espera que este año el comportamiento sea igual o menor.
OJO CON LOS TRIQUITRAQUES
Rodrigo Antonio Membreño Soza, de nueve años, es uno de los primeros niños afectados por quemaduras de pólvora.
El roce entre un paquetito de triquitraques y una caja de cerillos en su bolsillo, le provocó quemaduras de tercer grado en su muslo derecho, explicó la jefa de la Sala de Quemados del Hospital Fernando Vélez Paiz, doctora Martha Balladares.
Las curaciones son dolorosas y provocan constantes llantos del pequeño Rodrigo.
“Que no manipulen pólvora los niños, porque sufren demasiado con las quemaduras”, dijo la doctora Balladares, quien recomendó que en estas fechas los adultos deben tener cuidado de no dejar al alcance de los niños, ollas con líquidos hirvientes ni dejar que éstos circulen cerca del lugar donde se cocina.
EL DOLOR EN CIFRAS
En el transcurso del año el Hospital Fernando Vélez Paiz, ha atendido a 732 niños con quemaduras ocasionadas por diferentes causas, entre las que destacan la manipulación de pólvora.
De esa cantidad, 195 niños fueron ingresados para ser atendidos directamente en la Sala de Quemados, explicó el director de ese centro, doctor Julio Flores.
Los meses de febrero y junio destacaron por la mayor cantidad de atenciones, con 27 casos en cada mes.
Las últimas atenciones por otro tipo de quemaduras fueron las de Daniel Jesús Balmaceda Jiménez, de un año, quien sufrió quemaduras de tercer grado por fuego en la mano izquierda y en el pie izquierdo, y una niña de tres años que sufrió quemaduras con miel hirviente.
MALÉFICA TRAVESURA
“A los niños en edades de 9 a 13 años les gusta abrir las bombas que no explotan, para sacar la pólvora y prenderle fuego. Luego vienen con las manos reventadas o los dedos amputados”, comentó la doctora Martha Balladares, del Hospital Fernando Vélez Paiz, quien llamó a los padres de familia a cuidar más a sus hijos durante las fiestas de fin de año.

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