Una “religiosa” flor
Amparo Aguilera
En la zona atlántica, la palma de corozo es utilizada en cercas vivas, al punto de que es vista como efectiva hasta para “detener” huracanes. Pero en el pacífico la cosa cambia.
En esta zona la flor, de color marrón tenue y un olor que recuerda a la limonaria, es apetecida para fines exclusivamente religiosos y ornamentales. Aunque esto ocurre especialmente en diciembre, cuando tradicionalmente se ocupa para adornar los altares en tributo a La Purísima Concepción de María y los alegóricos a la Navidad.
Y ésta es la utilidad que, por lo menos, más se conoce localmente de esta planta.
Moisés Blanco, jefe del Área de Producción de Cultivos de la Universidad Nacional Agraria (UNA), dice que la palma de corozo es bondadosa hasta en cosecha, “porque se desarrolla de forma silvestre”, justifica.
Octavio Menocal, especialista del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), coincide con Blanco: “Ésta es una planta que literalmente ¡sólo necesita agua para vivir!", indica.
ADEMÁS NO SE ENFERMA
Menocal asegura que el corozo nunca es atacado por plagas ni enfermedades, ya que por su altura (de hasta 20 metros) no resulta atractivo para ningún insecto.
“A esto se suman sus hojas ásperas (gruesas) y su aceite de baja calidad (ralo)”, añade.
Sin embargo, el experto de la UNA destaca que la planta posee aceites esenciales que bien podrían aprovecharse en el negocio de la perfumería.
“Porque tiene un olor bastante penetrante que se difunde fácilmente en el ambiente y eso, a mi criterio, debería explotarse industrialmente”, aconseja.
Otro punto a favor son sus raíces. Aunque aún no tienen ni se les visualizan fines comerciales.
Menocal detalla que las raíces son capaces de crecer hasta tres y cuatro metros.
Esta capacidad le permite a la planta buscar sus nutrientes y el agua que requiere, sin ninguna dificultad.
Aunque estima que por día, el corozo consume cinco galones del vital líquido, totalizando al mes 150 galones.
“Es decir, barril y medio de agua”, calcula. En otras palabras, a eso es a lo que se reduce su costo.
Otra de las ventajas, a criterio de Blanco, es que se adapta a todo terreno.
“Puede crecer en bulevares, patios, quebradas y hasta en potreros. El corozo no tiene preferencias. Aunque no es dado a desarrollarse en los cafetales ni en climas muy húmedos”, aclara.
CON SUFICIENTE VIDA ÚTIL
Pero hay más. La palma tiene una vida útil que oscila entre los 30 y 35 años.
“Y esto le va bien a negocios como las floristerías, ya que tienen materia prima asegurada por décadas, sin contar que es barata”, recalca Menocal.
Aparte de eso, se reproduce fácilmente, “pues cada hoja tiene capacidad de producir una flor, y una flor no deja de florecer hasta que muere. De manera las floraciones son perennes”, informa Menocal.
“Inclusive tiene un continuo crecimiento, porque incluso cada 15 días nace una nueva hoja”, argumenta.
Además sus “frutitos” o “dimunitos coquitos”, son comestibles para animales como monos y rumiantes.
ALIADOS “NATURALES”
“Los monos acostumbran, por ejemplo, comer la parte externa de los coquitos, dejándolos listos para que caigan al suelo. Y una vez que pasó esto, son los rumiantes, como el ganado, los que mejor lo aprovechan porque los escarifican”, expone.
Esto quiere decir que mastica el coquito y le quitan la testa dura de la semilla, lo que le ayuda a germinar y continuar poblando la especie a nivel local.
El especialista del INTA no descarta la posibilidad de que en el futuro, el corozo pueda usarse como fungicida natural.
“Creo que sus aceites de mala calidad sí podrían servir para usos agrícolas. En otras palabras, como fungicidas o insecticidas que sirvan como adherentes a las superficies de las plantas. Pero, claro, esto tendría que analizarse”, admite.
En la actualidad, esta planta tiene demanda en el mercado local, aunque pocos la cultivan. Usualmente sus flores, concentradas en vainas de 40 centímetros de diámetro y metro y medio de largo, son vistas en los mercados capitalinos donde suelen ofertarlas por moños. Aunque también como planta en sí, sobresalen en las carreteras, ingenios, parques y bulevares del país.
SUS PRIMOS-HERMANOS
El corozo proviene de la familia de las Palmaceas. Por lo tanto es primo-hermano del coco y del famoso coyol.
La diferencia, más acentuada en términos físicos, es que cuenta con un tallo bastante grueso, mayor que uno de coco, Y no produce frutos tan notorios como sus parientes descritos.
Las frutitas del corozo, son una bolitas ovaladas que crecen a lo largo de las ramificaciones de la flor, que siempre se sitúa en la axila de la hoja.
Comercialmente hablando es más demandado en flor, en los departamentos de Managua, Granada y Chontales, donde se le destina a los huertos religiosos y a La Purísima.
ORIGEN INCIERTO
Moisés Blanco, jefe de Producción de Cultivos en la Universidad Nacional Agraria (UNA) dice que el corozo tiene un origen no muy claro, “intuimos que es cercano, pero no se maneja de dónde proviene, porque no hay documentación”, sostiene. Sin embargo, Octavio Menocal, especialista del Instituto Nicaraguense de Tecnología (INTA), asegura que proviene de las Filipinas.

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