Cárceles
Armando Guevara Fletes
Leí la edición especial de Páginas Azules, del lunes 15 de noviembre del 2004, en la que se habla de los planes departamentales de desarrollo.
Al respecto creo que los Consejos Departamentales de Desarrollo han pasado por alto una cosa tan esencial y necesaria como son las cárceles. La mayoría de los presidios de Nicaragua son obsoletos, ya cumplieron su vida útil, además de que la única cárcel que reúne condiciones parecidas a las que vemos en el cine y en la televisión es la cárcel Modelo de Tipitapa.
Tomando en cuenta que la población del país van en aumento cada día, hay que tomar en cuenta que antes se cometía determinada cantidad de delitos a causa del alcohol, hoy en día esa cifra ha aumentado al doble como consecuencia de las drogas. Ya no se aguanta tanto robo, asalto a mano armada, violaciones, raptos y crímenes, por lo que se necesitan más y mejores cárceles.
Antes de que existiera la organización de Derechos Humanos, en las prisiones se podía tener a los presos y presas en condiciones infrahumanas, apretujados, durmiendo en el suelo o en duros taludes de cemento, sin el indispensable servicio higiénico, sin una clínica, sin médicos y sin medicinas. Hoy todo ha cambiado, y aunque los presos han perdido sus derechos civiles mientras estén detenidos, no han perdido su dignidad, sobre todo cuando hay personas presas que son inocentes, cuando las circunstancias los acusan o cuando son confundidos con otra persona.
Ni El Hormiguero, ni La 21, ni La Pólvora tenían las condiciones para llamarse cárceles, pues sencillamente eran corrales inhumanos. Ahora, debido a que en Nicaragua hay muchos remedos de cárceles, los presos se viven escapando, y seguirán haciéndolo mientras no tengamos prisiones modernas que reúnan todos los requisitos de ley.
Los presidios deben construirse fuera de la ciudad, como la cárcel Modelo de Tipitapa, y deben tener bastante terreno para que los presos planten árboles frutales, hortalizas y un pequeño jardín.

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