MARTES 30 DE NOVIEMBRE DEL 2004 / EDICION No. 23649 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE



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Chile revive el horror de Pinochet

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. Familiares de víctimas de represión exigen nombrar a torturadores en informe oficial

Familiares de los desaparecidos muestran rostros de supuestos torturadores. Consideran como “insuficiente” los beneficios anunciados por el Estado para las víctimas de la dictadura.

 

AFP

SANTIAGO.- Familiares de las víctimas de la dictadura del general Augusto Pinochet se manifestaron impactados este lunes, al conocer el informe sobre las torturas que aplicaron los militares en Chile, pero estimaron “insuficiente” la reparación que propuso el presidente Ricardo Lagos.

“Es impactante”, dijo a la AFP la secretaria general de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz, mientras leía el informe difundido por la Presidencia a través de la red Internet (www.presidencia.cl).

“Nosotros conocíamos algunos testimonios, pero ver este informe es revivir lo que nos pasó, porque las Fuerzas Armadas decidieron dar un golpe de Estado y terminar con las vidas de tantas personas, por el solo hecho de pensar distinto”, agregó la dirigente, hija de un sindicalista desaparecido.

Un centenar de familiares de los desaparecidos se congregó este lunes frente al palacio presidencial de La Moneda, para manifestar su insatisfacción después de que el presidente Lagos revelara el contenido del informe la noche del domingo y propusiera pensiones vitalicias para las víctimas de la tortura durante el régimen de Pinochet (1973-1990).

“Torturas nunca más”, rezaba una de las pancartas de los manifestantes, mientras otra calificaba de “traidor” al mandatario.

“La reparación es insuficiente, porque el informe no identifica a los torturadores para que sean llevados ante los tribunales y conocer sus nombres también es una forma de reparación”, explicó Díaz.

Todos los que acreditaron torturas recibirán una pensión vitalicia de 112,000 pesos (cerca de 200 dólares), además de otros beneficios jurídicos, educacionales, habitacionales y de salud.

El informe fue elaborado durante más de un año por un grupo de expertos en la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, que recopiló y contrastó los testimonios.

El informe consigna que más de 1,000 de los detenidos eran menores de edad y que el grueso de las víctimas tiene actualmente más de 51 años.

De acuerdo con el documento, los menores de 18 años fueron detenidos en compañía de uno o ambos padres y permanecieron junto a ellos en los centros de detención.

Además, se consigna que 11 mujeres dieron a luz estando en cautiverio.

“Sufrí golpes y aplicación de corriente eléctrica en todo el cuerpo. Fui colgada de pies y manos y me taparon la boca con una toalla, en ese momento me encontraba embarazada (un mes). Fui violada por distintos sujetos”, relató una joven detenida en Santiago en 1975.

“Me obligaron a tomar drogas, sufrí violación y acoso sexual con perros, la introducción de ratas vivas por la vagina y todo el cuerpo. Me obligaron a tener relaciones sexuales con mi padre y hermano que estaban detenidos”, relató una mujer detenida un año después del golpe militar que culminó con el suicidio del presidente socialista Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.

El informe señala que los métodos más utilizados de torturas fueron las golpizas reiteradas, los golpes de electricidad en las áreas más sensibles del cuerpo, colgamientos, simulacros de fusilamiento, humillaciones y vejámenes, así como la obligación de presenciar torturas o ejecuciones de familiares o amigos, entre otros.

TESTIMONIO DE LA BRUTALIDAD

El informe sobre Prisión Política y Torturas durante la dictadura del general Augusto Pinochet acredita la aplicación de tormentos a 28,000 presos políticos, la mayoría hombres de entre 21 y 30 años, cuyos testimonios están contenidos en un documento de más de 1,200 páginas.

EJÉRCITO “POSITIVO”

Dentro de las Fuerzas Armadas, la primera reacción frente al discurso presidencial surgió del comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, quien aseguró que los militares acogen la idea de la reconciliación que se desprende de las palabras de Lagos. “Nosotros seguiremos trabajando en la línea que entiendo es el llamado de Su Excelencia, una apuesta de futuro, asumiendo la verdad del pasado con un llamado a la reconciliación”, dijo Cheyre, en breves declaraciones.
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