Historia
Debate sobre el descubrimiento
Cortesía del IHNCA-UCA
Al poco tiempo del descubrimiento de los europeos del Nuevo Mundo (Indias Occidentales, América), por parte de Colón, comenzaron una serie de debates en torno a la legalidad de esa empresa. La pregunta que se hacían muchos era: ¿cuál es el sustento legal que justificaba la ocupación de tierras en el Nuevo Mundo? Dos bandos aparecieron defendiendo posturas distintas: uno de ellos agrupado alrededor de los reyes de España, se apoyaban en la razón divina, la cual, había sido rubricada por el Papa Alejandro VI, en su famosa Bula Inter Caetera (4 de mayo de 1893). El planteamiento central del documento era: el Pontífice, al ser el Vicario de Cristo en la Tierra, el representante de Dios, y éste era el verdadero “Dominus Orbis” (Señor del Universo), podía dilucidar sobre esa posesión de tierra y, en tal sentido, le da a los reyes católicos plena soberanía sobre “las tierras descubiertas o por descubrir en las llamadas Indias Occidentales”.
El otro bando, en el que sobresalía el teólogo Francisco de Vitoria (1486-1546), apoyados en la doctrina de Santo Tomás, cuestionaba la ocupación española de esos territorios, argumentando que esos lugares descubiertos estaban habitados y tenían su propia organización sociopolítica. La tesis del teólogo Tomás de Aquino, alrededor de la razón natural, tenía gran acogida en esa época, ya que era utilizada para justificar la construcción de los nacientes Estados; argumentación sólida que tendría gran repercusión en los eventos posteriores relacionados con el diseño del modelo imperial americano.
En las Indias Occidentales (América) el argumento de la razón natural tendría sus seguidores, uno de los más emblemáticos lo fue el dominico Bartolomé de las Casas en su campaña por la defensa de los derechos de los nativos. Los argumentos del religioso fueron tan fuertes que influyeron en las medidas tomadas por la corona española, y que tuvo como consecuencia inmediata la promulgación en 1542 de las Leyes Nuevas.

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