La comedia humana
Eduardo Marenco Tercero
Esta fue la semana en la que el país pasó el Niágara en un taburete. Pocos se enteraron, pero así fue. Fueron siete días en los que se llegó al borde del precipicio, la cuerda se tensó hasta el límite, todos los actores elevaron la parada, para al final sacar el mejor partido a la situación. Y llamar al arreglo.
En esta comedia humana a cada cual le tocó su papel. El Ejército convenció a todos que su mejor negocio es permanecer en los cuarteles. Caminan cautelosos pero decididos, como en Los Intocables. A la Iglesia Católica no le tocó más que abrazarse con sus nuevos hermanos. Pareciera escucharse: “Paz, hermano lobo”. En medio de la tensión, cada cual se sacudía las narices y olía el peligro a su manera.
El comandante Daniel Ortega hizo gala de su doble personalidad: Caudillo un día y Estadista al otro. Dr. Jeckyll y Mr. Hide. Aparentemente se le olvidó que debía firmar, aunque incumpliera después lo firmado, de modo que prestó la pluma al Presidente, que esta semana mostró su sonrisa más feliz y más efímera. La tensión de su rostro se reflejó hasta en el coche presidencial.
Hubo a quienes, ante la falta de oficio, le apeteció el papel de bufón, como al magistrado Mauricio Montealegre. A su colega, Silvio Calderón, no le dio tiempo para rasurarse.
Vaya semana. Agitada. Pero nice para la familia de El Chile: estrenan curul. Y por supuesto, fue una semana en la que no podía faltar el tejedor de tramas, Il Consiglieri, pues.
PIE DE FOTOS:
1.- El Ejército permaneció en los cuarteles.
2.- “Paz, hermano lobo...”
3.- Hubo tiempo para sonarse la nariz.
4.- Un día caudillo, al otro estadista.
5.- “Firmar me harás...”
6.- Las caras largas siempre tienen un reflejo.
7.- El placer de estrenar curul.
8.- Los liberales la pasaron muy bien esta semana, el magistrado Mauricio Montealegre es elocuente.
9.- René herrera, siempre maniobrando.

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