Donde, adonde y otros temas
Enrique Peña Hernández
Se impone la necesidad de ofrecer la significación y empleo de algunas palabras y expresiones que se parecen o son similares en su estructura. Con frecuencia se cometen equivocaciones; razón por la cual es preciso dar los lineamientos adecuados para que se hable y escriba con propiedad y corrección.
Donde. Es un adverbio de lugar que significa “en un lugar determinado, sitio de permanencia o de reposo”; v. gr. “Vengo de donde el médico”, “¿Dónde estuviste ayer?”, “Encontraron a Juan donde su amiga”. En ninguno de los ejemplos citados se debe anteponer la preposición a. Sería erróneo. También donde tiene la acepción de lo cual; se emplea en razonamientos, en lenguaje dialéctico: “De donde se infiere...”, “De donde se colige o se deduce...” Asimismo, tiene el sentido general de en un lugar cualquiera. En su poema A Masaya, Rubén Darío dijo: “Por doquiera donde vaya...” Se cometería barbarismo al decir: “Por doquiera que yo vaya”, en que “donde” se sustituye por “que”. Igualmente habría barbarismo cuando se reemplaza por “como”: “¿Dónde me iba a imaginar que te casarías?, por ¿Cómo me iba a imaginar...
Adonde. También adverbio de lugar, tiene el sentido de “a qué parte”, o “a la parte que”. Está reservado para las acepciones de movimiento. Ejemplos: “¿Adónde vas?”, “¿Adónde irá el buey que no are?” Perfectamente se puede escribir “a donde”.
En relación con “donde”, la diferencia es bien clara: “¿De dónde vienes?”, o “¿Dónde vas?” Expresiones populares bien dichas: “Hasta donde se amarró el indio el machete”, “¿Dónde pongo el dulce, mamá Chinindá?”
Sino. Es una conjunción adversativa con el significado de corrección u oposición, y también de excepción. Ejemplos: “No son cien córdobas, sino mil los que me debes”; “No solamente rechazó la propuesta, sino que amenazó con entablar una acusación”; “Nadie sabe lo de tu compromiso, sino el cura párroco”.
En el lenguaje oral suele decirse con frecuencia “si no” en vez de sino. Además de erróneo, suena desagradable.
Si no. Es un modo conjuntivo condicional. Es muy fácil de entender su empleo. Ejemplos: “Si no pagas la deuda te embargarán la casa”, “Si no cumples con tus obligaciones, te despedirán del trabajo”, “Haz lo que te dije, porque si no...”
Porque. Es una conjunción causal, es decir, indica la causa, motivo o razón de alguna acción u omisión; v.gr.: “No llegó a clase porque estaba enfermo”, “Me ausenté de casa porque me dio la gana”.
Por que. Es un modo conjuntivo final. La mayoría de escritores y periodistas lo escriben “porque”, como si se tratara de causa y no de finalidad. 
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