Miguel Ángel García, Ministro de Educación
“Estoy aquí para arreglar este ministerio”
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Miguel Ángel García debuta como Ministro de Educación enfrentado a una huelga de maestros. Se vende como un tipo duro. “Soy pragmático. Yo no gastodos tiros para matar un garrobo”, dice cuando promete poner orden en elministerio al que acaba de llegar |
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Fabián Medina
Quien lo ve con su rostro flemático, de padre de familia en reunión de colegio, de ojillos pequeños y entrecerrados, y de grandes orejas, no se puede imaginar que el nuevo Ministro de Educación sea el tipo duro que dice ser. Más si se le oye hablar. No se ofusca, su tono de voz apenas cambia, y más pareciera un sacerdote dando consejos que el jefe de un ministerio sacudido por una huelga de maestros que ya sobrepasa las dos semanas. Por eso cuando dice “yo no gasto dos tiros en un garrobo”, uno piensa que está fanfarroneando. Pero... ¡ojo! Si se revisa su currículo al menos habrá que darle el beneficio de la duda.
Miguel Ángel García ha pasado por seis puestos en el gobierno del presidente Enrique Bolaños. Primero, como director del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), luego en la Comisión Liquidadora de Cartera, después administrador de la Presidencia —su estadía más larga: 15 meses—, más tarde se le nombró Viceministro de Educación, después Viceministro de Gobernación y finalmente Ministro de Educación.
Su rápido paso por tantos puestos sólo puede explicarse si de verdad es un apagallamas en el Gobierno o un inestable de primera al que no le hayan acomodo alguno.
Usted ha sido el funcionario que más ha andado de un puesto a otro...
Es culpa mía. Cuando ganó don Enrique me llamó y me dijo: “Miguel Ángel quiero que vos estés cerca de mí. ¿Qué posición te gustaría?” Póngame donde más me necesita. “Pero si tuvieras que escoger ¿qué te gustaría ser?”, me dice. Ministro de Educación. “¿Por qué?” Porque un país que no tiene elemento humano adecuadamente capacitado no se puede desarrollar y en educación andamos muy, muy atrasados. “Qué lástima”, me dijo, porque ese puesto ya lo di. Entonces me mandó al IDR.
Diría que es un apagallamas...
Un bombero.
¿No será que lo cambian porque no encaja en los puestos?
Nooo.
Digo esto porque es un secreto a voces que a usted le buscan cargos que le den inmunidad por el caso de delitos electorales.
Yo estuve sin inmunidad los primeros dos años. Soy el único que he ido a enfrentar a los jueces. Fui a todas las inspecciones oculares a los bancos y demostré que todas las cuentas que yo manejé estaban total y absolutamente claras.
¿Teme caer preso?
No temo caer preso, pero tampoco soy tan ingenuo como para pensar que no me pueden echar preso, porque desafortunadamente las cosas que hemos visto con la justicia no te garantizan que va a imperar la justicia. Se han visto cosas tremendas. Que pueden echarme preso me pueden echar preso, pero que sea justo eso es otra cosa.
¿Renunciaría a su inmunidad o va a esperar que se la quiten si se diera el caso?
No sé, no sé... Renunciar en estos momentos en que se está dando un diálogo nacional, donde no hay ninguna seguridad que van a actuar con justicia, va en contra de mis intereses. Si la cosa se regulariza yo no tengo ningún temor.
Acaba de asumir como Ministro de Educación y encuentra una huelga de maestros. ¿Cómo ha tomado este debut en el cargo que andaba buscando?
Yo creo que ésta es una huelga total y absolutamente política. El Presidente de la República solicitó al Fondo Monetario Internacional que le permitiera programar 500 millones de córdobas en el presupuesto del 2005 para satisfacer demandas de salario de la Policía, el Ejército, el Minsa, los maestros y los que ganan menos de 2,500 córdobas. El Fondo dijo que lo más que se podía tomar era 330 millones y por eso se mandó un presupuesto que contemplaba 330 millones. Sin embargo en la Asamblea (Nacional) se subió eso a 600 millones y se creó un déficit de 624 millones. Si el Fondo Monetario no acepta (ese déficit) la cooperación externa va a bajar este año.
En esas explicaciones siempre se asume como inevitable que los maestros tengan salarios de 100 dólares o menos...
Yo estoy de acuerdo: los maestros deben ganar más, pero es como en tu casa, si tu presupuesto te permite comprarte un televisor de 14 pulgadas en blanco y negro, no te comprás uno a colores.
Pero es que hay una injusta distribución. Los ministros devengan salarios que se igualan o superan a los de los países más ricos, mientras los maestros ganan varias veces menos de lo que ganan los maestros en esos países. Los de arriba se despachan hermoso...
Nosotros cuando empezamos en el Gobierno ganábamos muchísimo más que ahora. Don Enrique ha decretado dos disminuciones de sueldo. Una del 20 por ciento y otra del 10 por ciento. Además nos subió el impuesto sobre la renta del 25 al 30 por ciento. Yo personalmente gano el 52 por ciento de lo que ganaba cuando empecé.
¿Cuál es su salario?
Neto me quedan 71 mil córdobas. El salario es 93 mil... Por ahí anda. Ahora, no creás que sólo los maestros están mal. Lo que se está dando este año (a los maestros) es lo que más humanamente posible se puede dar.
Discúlpeme ministro, pero uno cree que sí se puede sacar más, porque no se ve una actitud de austeridad en el Gobierno. Usted mismo, por ejemplo, podría andar en un vehículo mucho más barato y en cambio anda en carros de 40 mil o 50 mil dólares. ¿Por qué necesita una camionetona para circular por Managua?
Yo aquí vine a encontrar estos vehículos. En la Presidencia yo andaba en una Mitsubishi del 97. Pero tenés razón el Gobierno puede ser más austero. Aquí mismo yo en este momento estoy en una campaña de reducción de gastos y evitar duplicidades en las cosas que se hacen. El problema es que en América Latina generalmente el ministro es un personaje político y si no es un personaje político es un técnico en el ramo del ministerio que va a manejar. Lo que sucede es que vos podés ser el mejor técnico en Educación y si te pongo a gerenciar te hacen falta las herramientas necesarias para hacerlo bien y si viene un político a lo mejor no usa los recursos únicamente en beneficio de lo que está manejando, sino que trata de promoverse.
¿Y usted qué es: un político o un técnico?
Soy un técnico que estoy ejerciendo una función casi política. No quisiera ser político porque la política desafortunadamente no es muy limpia. Está llena de serruchaderas de piso, intrigas, cosas que yo no haría.
¿Por qué al Ministro de Educación en vez de verlo enfrentado a los sindicatos y a los maestros no lo vemos más bien juntos, buscándole solución a este problema que sí es grave?
Eso lo he hablado con ellos. Pero lo del salario no es lo más grave. Hay un montón de cosas que son más importantes. Obviamente, desde el punto de vista del pan nuestro de cada día lo más importante es el salario, y el salario tiene que servir como base para mejorar la vida de los maestros para que también puedan mejorar intelectualmente, pero lo más importante es capacitarlos. Yo te puedo enseñar cartas de maestros que vos me vas a dar tu opinión cuando las veas...
¿Se le va a pagar o no a los maestros ahora?
Eso no depende de mí. Hay que ver si Hacienda tiene los recursos para pagarles.
Si estuvieran trabajando no tendría esa duda.
El Presupuesto se publicó hace una semana y me imagino que Hacienda está pagando las prioridades que estaban atrasadas de mes y medio. Hacienda va a empezar tan pronto pueda, me imagino que va a ser el lunes (mañana).
Usted dijo que no se les iba a pagar por la huelga.
Pero las circunstancias ahora son diferentes porque el Tribunal de Apelaciones declaró que hay que pagarles trabajen o no trabajen. Ése es un precedente negativísimo sobre todo para la empresa privada.
También dijo una frase que causó mucha polémica: sustituir a los maestros por personas que quisieran dar clases.
Yo no dije eso. Lo que dije es que hay muchos licenciados y muchos graduados en muchas disciplinas que están sin trabajo, y que con un pequeño entrenamiento podrían ser maestros. Hay mucha gente en este país que está sin trabajo y que tiene capacidades intelectuales académicas como para convertirse en buenos maestros.
¿No es echarle gasolina al fuego decir en una huelga que no se le va a pagar a los maestros y luego diga que se traerá a otros que, técnicamente, serían esquiroles?
En el momento que lo dije no era echarle gasolina al fuego. Era un principio de justicia. La Biblia dice: el que no trabaja no come. También dice no le pongas bozal al buey que trilla. Les vamos a pagar. ¿Por qué les vamos a pagar? Porque el Tribunal de Apelaciones los amparó. No es una conquista de ellos. Yo pienso que es un lapsus de la justicia.
Usted anunció una investigación para ver cómo se manejaban los recursos. ¿Qué ha encontrado?
La estoy haciendo... He encontrado que a todos los sindicatos, incluyendo a ANDEN se le ha dado dinero. Eso no es ilegal porque el ministerio tiene la potestad de ayudarle a los sindicatos con capacitación y con reparación de sus oficinas. Pienso que voy a llegar hasta el fondo. Lo que sí te garantizo es que en el momento que termine la investigación todo lo que sea irregular se corta. Así trabajo yo.
¿Ése es el hallazgo más notorio?
Por el momento sí. Esta gente el año pasado recibió como 400 mil pesos... Pero también ANDEN en el 2001 recibió dinero. Ha sido una costumbre que comenzó cuando había otros ministros.
Se habla de funcionarios que ganaban 97 mil córdobas.
Sí, es cierto. Yo les pedí la renuncia.
¿A cuántos?
A dos personas les he pedido la renuncia. A la Directora General Administrativa Financiera y al Director Financiero.
Y entiendo que despidió a su relacionista pública.
Le pedí su renuncia. No quisiera comentar las razones pero probablemente es una víctima indirecta de una situación que se dio. Yo estoy aquí para arreglar este ministerio, para que se terminen estas cosas.
Y luego emigrar, como ha hecho en los otros trabajos.
Yo espero terminar el Gobierno aquí. Yo no he emigrado, el Presidente me ha pedido que me mueva.
“COSITAS SUELTAS”
La historia de Miguel Ángel García es la del niño abandonado por sus padres, al que le dio polio a los 18 meses, acogido en una familia pobre y generosa, que destaca tanto en sus estudios que siempre consigue becas para avanzar y a los 62 años de su vida llega a ser Ministro de Educación de Nicaragua.
El padre de Miguel Ángel García, también con el mismo nombre, era un personaje de la vieja Managua. Periodista somocista y mujeriego empedernido. Tuvo diez matrimonios y 18 hijos. Le llamaban “Cosita Suelta”, no por el asunto de las mujeres, sino por un programa de radio y una columna en el diario Novedades, bautizada de esta forma.
Cuando García tenía cuatro años, sus padres se separaron, y luego su madre se fue a Estados Unidos y lo dejó viviendo con un matrimonio que alquilaba la mitad de su casa. Ellos lo criaron. “Este matrimonio no tuvo hijos pero crió a 11 niños. El señor era contador de una ladrillería y mi mamá de crianza ayudaba costurando. Lo que yo soy se los debo a ellos”, dice.
Cuando terminó la secundaria, el padre adoptivo, incapaz de pagarle la universidad, le dijo: “Yo no tengo plata para pagarte una carrera pero ahorré este dinero para pagarte el pasaje donde está tu mamá y tal vez ella puede pagarte una carrera”. Sin embargo, tampoco ella pudo, y debió regresar derrotado a Nicaragua.
En ésas estaba cuando de casualidad coincidió en un evento donde la escuela agrícola internacional El Zamorano estaba haciendo exámenes de admisión. Lo hizo para probar y quedó de primero. “El Zamorano me pagó mis estudios. Mi familia (los padres adoptivos) me mandaban cinco dólares al mes para máquinas de afeitar, desodorantes, pasta de dientes, cigarros...”
Algo heredó de su padre, pues hasta 1974 García llevaba una vida que él llama “pecaminosa”. “Fumar y beber fueron mis vicios. Las mujeres también, pero ya pasaron gracias a Dios”. Ese año del 74, cuando tenía 32 años, tuvo “un cambio trascendental, espiritual”. Se casó con la que hasta hoy es su mujer y madre de sus cuatro hijos.
Sobre la política dice ser liberal, aunque asegura nunca haber estado afiliado oficialmente a ningún partido.

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