DOMINGO 13 DE FEBRERO DEL 2005 / EDICION No. 23722 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Zanzíbar
La Cueva de Zanzíbar

Foto  
. En esta finca, ubicada en la comarca del mismo nombre, usted podrá disfrutar de cavernas y un salto de 21 metros de altura
. Este es el nombre de comarca de San Pedro de Lóvago. El término se deriva de la lengua náhuatl-chorotega y significa “cerro de los flecheros”, según los expertos

1. Un imponente cerro cubierto de un tupido bosque se impone cerca de la finca Zanzíbar.
2.Una de las quebradas existentes en la finca Zanzíbar.
3.Los murciélagos son los inquilinos permanentes de la Cueva de Zanzíbar, los que huyen ante la presencia del hombre.

 

Mercedes Sequeira
CORRESPONSAL / CHONTALES

Oculto en unos matorrales y breñales se encuentra la interesante y curiosa Cueva de Zanzíbar, situada aproximadamente a 21 kilómetros del municipio de San Pedro de Lóvago, Chontales, propiamente en los terrenos de la finca del ganadero Bayardo González, la cual lleva el mismo nombre.

Al verla pareciese que se tratara de un gran agujero en el que se oculta un animal peligroso, pero la verdad es que se trata de la entrada de un sendero cavernoso con grandes misterios en su interior. Probablemente la Cueva de Zanzíbar fue de antaño hogar de indígenas, aunque no existen estudios antropológicos que lo demuestren.

Nadie se podría imaginar que al llegar al sitio y ver la pequeña boca de la cueva, exista a lo interno de la misma un tremendo e interesante laberinto con diferentes senderos, algunos de ellos con salidas a un pequeño salto conocido como Las Lajitas. A lo interno de la cueva también existe una poza vigilada, desde su cielo rocoso, por grandes cantidades de murciélagos.

Para ingresar al interior de la cueva, los turistas inicialmente tendrán que entrar con dificultad hasta cierto punto, pero luego un pequeño trecho podrá enderezarse y caminar con tranquilidad.

González, dueño de Zanzíbar, una finca de 700 manzanas, recordó que hace 26 años, cuando compró la propiedad y la exploró, descubrió en el interior de la cueva una cocina de piedra que, al parecer, fue construida y utilizada por indígenas.

El antropólogo Rubén González dijo que probablemente la cueva haya sido un fenómeno biológico natural que fue aprovechado por los indígenas. “Las cuevas eran lugares donde los indios tenían presencia. Pero investigaciones arqueológicas en San Pedro de Lóvago nunca se han hecho, lo único que se ha hecho es sacar cantidades de estatuas”, reiteró.

González indicó que el tótem más grande de Nicaragua y de Centroamérica, el cual mide 5.40 metros, está ubicado a la entrada del museo Gregorio Aguilar Barea de Juigalpa, y fue traído de la comarca de Los Llanos de Los Pedros, en la misma zona municipal donde está Zanzíbar.

EL MAJESTUOSO SALTO

No muy lejos de la cueva y en la misma finca, se ubica un majestuoso salto de unos 21 metros de altura. Específicamente está a unos 400 metros del pequeño salto de Las Lajitas. Rodeado de grandes peñas, sus aguas provienen de el río Sucio de Santo Domingo, Chontales.

González vive cuidando este recurso natural para que las personas no contaminen el agua y también para que no corten los árboles que tiene a su alrededor.

PUERTO DE MONTAÑA

Propiamente en un lugar conocido como La Ceiba, donde se encuentra un gran árbol gigante de ceiba, en la comarca Bulún, existe un pequeño puerto de montaña, donde los campesinos bajan con sus productos para vendérselos a los acaparadores de queso y de granos básicos.

Pero, eso no implica que los turistas ya sean nacionales o extranjeros, no puedan comprar unas cuantas libritas de queso, también pueden hacerlo y a bajo precio.

Julio Almanza, delegado del Instituto de Turismo en Chontales, dijo que posiblemente la finca de Zanzíbar sea incluida en la ruta turística de las haciendas que promueve la institución, ya que posee un excelente paisaje y con un rico potencial natural.

Recordó que hace cinco años la Cueva de Zanzíbar fue visitada por el alcalde de ese entonces, Miguel Miranda, el profesor René Matus y un grupo de holandeses que llegaron a explorar la zona con el objetivo de identificar el vestigio histórico y cultural del municipio.

¿CÓMO LLEGAR?

Para llegar al lugar, los turistas nacionales y extranjeros que quieran aventurar por esa importante e interesante cueva, tendrán que viajar en vehículo 36 kilómetros de Juigalpa a Santo Tomás y luego dirigirse a San Pedro de Lóvago, a unos 12 kilómetros más.

Posteriormente el recorrido continúa en vehículo hasta llegar a la comarca El Cangrejal, de San Pedro de Lóvago, donde los turistas tendrán que dejar estacionado el automotor por el mal estado del camino debido a las lluvias. Éstos deberán seguir su recorrido a pie o a caballo hasta llegar a la finca Zanzíbar, en la comarca del mismo nombre, donde se encuentra la curiosa cueva.

Durante el recorrido, los turistas podrán apreciar de lejos la gigantesca piedra de Banadí, parecida a la de Cuapa. También puede encontrar diferentes tipos de árboles frutales, cultivos de granos básicos y tubérculos, sembrados por agricultores para su comercialización o el autoconsumo.

ORIGEN DE SAN PEDRO DE LÓVAGO

El municipio de San Pedro de Lóvago tiene aproximadamente 13,400 habitantes. Antes tuvo tres asentamientos: el primero en Lóvago, donde fue Lovigüisca, que era Santo Tomás; el segundo fue en La Ermita, en una hacienda que se llama La Unión a tres kilómetros de Lóvago.

Posteriormente la gente se fue del lugar en busca de agua, luego que el río se secó, por lo que se trasladaron a un lugar conocido como La Pintada y, al final, se fueron a ubicar donde hoy es San Pedro de Lóvago, sitio que inicialmente se llamó el Valle de los Hurtado.

El Valle de los Hurtado fue poblado inicialmente por una familia española de apellido Hurtado. Como municipio, San Pedro de Lóvago tiene de existir 150 años.

Según el profesor Omar J. Lazo, historiador del departamento de Chontales, el nombre original de San Pedro de Lóvago, era Lóvago, porque estuvo situada donde hoy se le conoce como el empalme de Lóvago.
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