VIERNES 18 DE FEBRERO DEL 2005 / EDICION No. 23727 / ACTUALIZADA 03:00 am





EL HUMOR DE




El augurio de Castro

El dictador comunista de Cuba, Fidel Castro, auguró el sábado pasado que el FSLN ganará la elección presidencial de Nicaragua, el próximo año. Castro justificó su vaticinio con el argumento de que “las políticas económicas y demás medidas dictadas por los organismos financieros afines a Estados Unidos para aplicarlas a los países de Latinoamérica, han socavado la confianza de los pueblos hacia los gobiernos de derecha y en ese contexto el FSLN volvería al poder”. De manera que “el imperio (de Estados Unidos) verá cómo se derrumban uno a uno los peones que le quedan"” en América Latina, pronosticó Castro, confiado en que los sandinistas volverán a ganar en Nicaragua “pese a los errores (de los años ochenta)”, según informó LA PRENSA en su edición del domingo pasado.

Sin embargo, analistas políticos democráticos de Nicaragua refutaron las premoniciones de Castro, e hicieron notar que éste no toma en cuenta las grandes diferencias que hay entre el FSLN y Daniel Ortega, y los partidos y líderes de izquierda democrática que han triunfado electoralmente en Chile, Brasil y Uruguay, los cuales no tenían los antecedentes desastrosos del sandinismo.

Además, señalan que el vaticinio de Fidel Castro sólo podría cumplirse en el caso de que el candidato presidencial del FSLN no fuese Daniel Ortega, a quien las encuestas ubican como el personaje político más rechazado de Nicaragua, sólo debajo del peor de todos, que es el también ex presidente Arnoldo Alemán.

Pero no cabe ninguna duda que el dictador comunista de Cuba está muy bien informado sobre la situación de Nicaragua. Él sabe que con sólo el 35 por ciento de los votos de los ciudadanos el FSLN podría ganar la elección presidencial, siempre y cuando su rival más cercano no alcanzara a recoger el 30 por ciento. Y debido a la bancarrota política y moral en que ha caído el PLC, cualquiera puede suponer que el FSLN, que por eso mismo acaba de ganar ampliamente las elecciones municipales, podría también resultar vencedor en la elección presidencial del próximo año.

Por otro lado, debido a su relación especial con Daniel Ortega y el FSLN, es muy probable que Fidel Castro sepa algo que los nicaragüenses no conocemos, aunque sospechamos: es decir, que en el pacto de Daniel Ortega con Arnoldo Alemán haya alguna cláusula secreta para que el PLC “se deje” ganar por el FSLN, por ejemplo presentando como candidato presidencial al peor sujeto que tenga, o mediante un fraude en el escrutinio de los votos, a cambio de liberar al caudillo liberal de la pena de prisión y de los cargos de corrupción por los que fue condenado.

Lo cierto es que hay razones para sospechar que existe una disposición confidencial en el pacto libero-sandinista, con ese objetivo. Primero, por la desmedida entrega del PLC al FSLN en todo lo que éste dice y quiere; segundo porque a estas alturas el FSLN no ha querido liberar a Alemán, a pesar de que los diputados del PLC ya aprobaron de manera irreversible las reformas constitucionales de Ortega; tercero porque el PLC ya está promoviendo al peor precandidato presidencial que ha podido encontrar; cuarto porque el FSLN y el PLC controlan en forma absoluta el Consejo Supremo Electoral y han demostrado que pueden hacer con éste lo que quieran, inclusive fraudes electorales para repartirse cargos de elección popular como ocurrió con las alcaldías de Granada, Santo Tomás de Chontales y Cuapa, en las municipales del año pasado; y quinto, porque las cúpulas del FSLN y el PLC creen que como la gente no protestó contra los fraudes electorales en las elecciones municipales, tampoco protestaría contra una manipulación de los resultados de la elección presidencial para darle el triunfo a Daniel Ortega y el FSLN en caso de que éstos no puedan ganar limpiamente, como es lo más probable.

De manera que teniendo información de esa clase cualquiera podría ser “adivino” político, no sólo Fidel Castro. Sin embargo nosotros estamos convencidos de que ni con trampas como ésas Daniel Ortega podría ganar las elecciones para ser de nuevo Presidente de Nicaragua. Lo más probable es que los ciudadanos vuelvan por sus fueros de dignidad y que derroten a la dictadura bicéfala de dos patas. Ya lo veremos.
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