DOMINGO 8 DE MAYO DEL 2005 / EDICION No. 23799 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE



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Una hermandad sobre ruedas
Harley Davidson

Foto  
. Un centenar de “harleros” protagonizaron el Encuentro Centroamericano Harley Davidson 2005, aunque se esperaba una cantidad superior

 

Leslie Ruiz Baldelomar y Adelayde Rivas Sotelo

El costarricense Erick Schofield es gerente de un banco en su país, pero los domingos deja el saco y la corbata en su casa para ponerse chaqueta, botas de cuero y correr su Harley Davidson en las calles de su ciudad.

Este viernes, Schofield cruzó la frontera y se vino a Nicaragua para participar en el Encuentro Centroamericano Harley Davidson 2005, efectuado los días 6, 7 y 8 de mayo en Managua y San Juan del Sur.

La noche del viernes, la Zona Hippos fue invadida por unos 90 “harleros” (como se les conoce a los propietarios de una Harley Davidson), durante una fiesta al aire libre que no logró reunir a las cuatro mil personas que había previsto Guillermo Terán, organizador del encuentro. Tampoco asistieron los 260 motorizados que se esperaban.

Por un momento, los “harleros” se sintieron tan atrapados por la belleza de las modelos de las empresas patrocinadoras, que desistieron de encender sus motos para la exhibición programada para esa noche.

Una brisa cayó al comenzar la velada, al parecer fue suficiente para apagar los ánimos del público que no se mostró conmovido con las canciones interpretadas por el Dúo RamCés y los grupos Malos Hábitos y Llama Viva.

SE TOMARON LA CARRETERA

Una buena parte de la reserva de batería de los motociclistas provenientes de los países centroamericanos y México, fue gastada la mañana del sábado cuando efectuaron el recorrido de Managua hacia San Juan del Sur.

A las 10:00 a.m. se concentraron unos cien “harleros” en la Esso On The Run de Metrocentro, con su típica vestimenta y generalmente con una dama en la parte trasera del asiento.

Parecía un retrato multiplicado. Él, con una chaqueta negra con mangas largas llena de parches o prendedores; pantalón muy ajustado, guantes y casco. Ella, también con un jeans pegadito, anteojos oscuros, camiseta y casco. Era la pareja perfecta.

Antes del mediodía, luego de hacer mucho ruido en la gasolinera y contarse entre sí las bondades de cada moto, partieron todos hacia el centro comercial Galería Santo Domingo para realizar una segunda exhibición y compartir bocadillos.

Luego de unos 40 minutos, todos tomaron su Harley Davidson, montaron a su chica y, escoltados por miembros de la Policía Nacional, partieron con dirección a San Juan del Sur, donde se quedarían a dormir la noche de ayer.

Sólo el recorrido en sí constituyó un espectáculo. Las subidas y bajadas de la Suburbana y las curvas de la Carretera Sur se volvieron chiquitas ante la potencia de estas motos, que según un “harlero” cuestan entre 15 y 25 mil dólares.

UN MISMO LENGUAJE

Cuando un grupo de personas se reúne alrededor de una Harley Davidson, definitivamente el idioma es el mismo. El guatemalteco Manuel Antonio Godoy no habla ni de sus negocios ni de su vida personal, sólo recuerda las grandes aventuras que ha pasado en su moto.

“Lo interesante de esto es que todos los harleros de alguna forma hemos vivido experiencias similares”, comentó Godoy.

La mayoría de los harleros tienen un oficio o profesión convencional, pero como dice Schofield, cuando se reúnen conforman una sola familia.

“Es una manera de ver a los amigos (...) en este ambiente hay una camaradería impresionante. Todos nos cuidamos entre todos”, aseguró el costarricense.

Elmo de la Noche tiene 74 años de edad y por tercera vez visita nuestro país no sólo para lucir una Harley sino para encontrarse con sus “hermanos” que comparten la misma pasión.

De la Noche ni siquiera recuerda las ocho horas de camino que recorrió desde Costa Rica hacia Nicaragua; al contrario, confiesa que esos kilómetros son los que le devuelven la juventud.

“Viajar en una moto es estar directamente en contacto con la naturaleza, sensación muy difícil de lograr en un carro”, dijo.

BUENOS ANFITRIONES

El “harlero” costarricense Erick Schofield afirmó que el encuentro de Harley Davidson de Nicaragua goza de una mejor logística que el de Costa Rica, “pero además de eso, se destaca la hospitalidad con que nos tratan aquí”. Luis Panaza, de Guatemala, expresó que en este país ha logrado hacer nuevas amistades y fortalecer otras.
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