Torturan a anciano antes de asesinarlo
Elízabeth Romero
Extrañamente los siete perros que vigilaban la finca Los Cocos no ladraron la noche del viernes ni al amanecer del sábado. En la propiedad habitaba únicamente la pareja de ancianos Antonio Ampié Álvarez y Tomasa Silva Espinoza, de 76 y 78 años respectivamente, cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados por una empleada doméstica la mañana de ayer.
El crimen ocurrió en la casa de una pequeña finca ubicada en el sitio conocido como Camino al Río, colindante entre el barrio Arnoldo Alemán y Sabana Grande. Cerca de ese lugar, hace varios meses, fueron lanzados dos jóvenes a un pozo, uno de ellos pereció y el otro sobrevivió.
Aparentemente fue “una acción ejecutada por varias personas”, se limitó a decir el Jefe del Distrito Seis de la Policía, comisionado Leonardo Vanegas.
El cuerpo ensangrentado de Ampié fue encontrado reclinado sobre un asiento en una pequeña cocina de la casa, muy cerca suyo yacía el cuerpo de su esposa; aparentemente sin huellas de violencia, lo que hace presumir a las autoridades que falleció a causa de un infarto.
Fuentes policiales dijeron que las heridas a cuchilladas en el abdomen, una de bala en el brazo izquierdo y otra en la cabeza que presentaba el cuerpo de Ampié, deja entrever que fue torturado.
Por el desorden encontrado en los cuartos, se estima que los desconocidos buscaban dinero o posiblemente joyas, y trataban de presionar a la pareja para que se los entregaran. Pero extrañamente los cuerpos aún conservaban los anillos de oro que cada uno llevaba como recuerdo de su boda celebrada hace 50 años y que el 25 de diciembre del 2004 conmemoraron junto a toda su familia.
Pero sí faltaba un anillo grande que Ampié lucía en uno de los dedos, así como uno de los televisores de la casa.
Aunque inicialmente se pensaba que la señora también había recibido un balazo en el cuello, al momento de la revisión preliminar del forense del Instituto de Medicina Legal, determinó que no presentaba ninguna lesión, por lo que no descartaron que la muerte obedeció a un infarto.
“Estamos ubicando testigos y todos aquellos elementos que nos puedan dar indicios de lo que la pasó en este lugar”, comentó el comisionado Vanegas.
La doméstica Ileana Figueroa relató a la Policía que al llegar a la casa observó que el portón estaba abierto, notó huellas de vehículos y un televisor en el patio.
De inmediato comprendió que algo sucedía, entró a la casa y se encontró con los dos cuerpos inertes de sus patrones.
“Sólo pegué un grito”, confió Figueroa.
En la entrada de la cocinita, cerca de los cuerpos, los peritos encontraron dos casquillos de pistola, cuyo calibre no fue precisado.
Vanegas prefirió esperar el informe preliminar del Instituto de Medicina Legal para determinar lo sucedido en el lugar.
SE PREPARABAN PARA HEREDAR
Delia Ampié, uno de los siete hijos que procreó la pareja, relató que sus padres llegaron a vivir en ese alejado sitio con intenciones de mejorarlo, para posteriormente venderlo y heredar a sus vástagos.
El Jefe del Distrito Seis de la Policía, comisionado Leonardo Vanegas, dijo que conoció que en las inmediaciones del lugar se perpetró otro robo la noche del viernes.

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