FMI congela asistencia
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Ministro de Hacienda advierte que están en riesgo US$300 millones en cooperación internacional |
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Gobierno y diputados dejaron de negociar ajuste económico hace más de mes y FMI presiona por propuesta |
Mario José Moncada y Luis Núñez Salmerón
Nicaragua corre el riesgo de quedarse definitivamente sin programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), si a corto plazo el Gobierno y las fuerzas políticas representadas en la Asamblea Nacional no logran un consenso en torno a la agenda que se necesita para mantener al país dentro del acuerdo, que ahora está “congelado”, confirmaron ayer fuentes oficiales.
En declaraciones a LA PRENSA, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, advirtió que están “en juego” 300 millones de dólares que la comunidad cooperante desembolsaría entre el 2005 y el 2006 para apoyar el presupuesto anual y financiar diversos programas de desarrollo.
El desembolso de estos recursos está atado a la existencia del programa económico, que se encuentra paralizado mientras el país no impulse la aprobación de varias leyes y la reforma de otras, como la Ley Anual de Presupuesto 2005, que son algunos de los compromisos adquiridos con los organismos financieros internacionales.
Arana reconoció que de momento ni siquiera se ha iniciado una negociación formal con el FMI, para tratar de “descongelar” el programa económico pactado en diciembre del 2002, porque el Gobierno y el parlamento no se han puesto de acuerdo en torno a las medidas que Nicaragua debe tomar para volver a la senda del acuerdo.
LOS PEGONES
El ministro de Hacienda recordó que desde hace mes y medio “están estancadas las negociaciones” con el parlamento, mientras el FMI está presionando para que pronto se le presente una propuesta encaminada a “descongelar” el acuerdo económico.
En primera instancia el Gobierno quiere llegar lo más pronto a un consenso, en torno a la vigencia de las reformas a la Ley de Equidad Fiscal aprobadas en febrero pasado.
En estas reformas se aprobaron nuevos impuestos a casinos y bancos, para financiar el gasto de más de 600 millones de córdobas que los diputados aprobaron en diciembre en el Presupuesto General de la República del 2005, principalmente para aumentar los salarios de los trabajadores de la Salud y la Educación.
En estas reformas a la Ley de Equidad Fiscal, los parlamentarios también decidieron imponer un techo a los incentivos fiscales de los medios de comunicación, situación que obligó al Gobierno a vetar tales reformas y por lo cual aún no están vigentes, recordó Arana.
El diputado sandinista y presidente de la Comisión de Asuntos Económicos, Finanzas y Presupuesto de la Asamblea Nacional, Bayardo Arce, ha dicho que están dispuestos a revisar el techo de las exoneraciones fiscales que impusieron a los medios, un tema que será analizado en los próximos días.
BRECHA DE C$150 MILLONES
El ministro de Hacienda añadió que Nicaragua también debe encontrar la manera de reducir una brecha de 150 millones de córdobas que aún queda en el presupuesto de este año, lo que podría ser superado reduciendo el gasto en el sector público.
El país debe comprometerse ante el FMI a aprobar un paquete de reformas estructurales, entre las que sobresale la reforma al Seguro Social y varias leyes como el Código Tributario y la Ley de Administración Financiera, encaminada a mejorar el manejo del gasto público.
“En las negociaciones de estos temas se ha producido un estancamiento, de eso ya hace más de mes y medio”, declaró Arana, para quien es urgente “separar los conflictos políticos y domésticos, de la agenda económica”.
LOS PLAZOS
El también ex ministro de Fomento, Industria y Comercio dijo que lo mejor para el país sería que el Gobierno y el parlamento lleguen a un acuerdo, a más tardar en unas tres semanas, calendario que de cumplirse alentaría la llegada al país de una misión del FMI a finales de mayo, que se encargará de evaluar la situación y la propuesta para “descongelar” el programa económico.
Arana sostuvo que la situación es tan preocupante que “el FMI está considerando seriamente, y nosotros como país tendremos que considerarlo seriamente, si habrá que pedirle al Fondo la aplicación del artículo cuarto del acuerdo económico, con lo cual el Fondo nos declara fuera del programa económico y sólo se dedica a hacer un monitoreo sobre la situación del país, hasta que asuma el nuevo Gobierno”.
Con eso, insistió, Nicaragua no podría recibir recursos de los cooperantes, porque tal ayuda está sujeta a la existencia de un programa económico.
“Lo mejor es alcanzar un compromiso mínimo de consenso para el desarrollo de una agenda económica, que asegure la transición de un Gobierno a otro, con un país económicamente viable, estable y con un acuerdo vigente con el FMI”, sostuvo el Ministro.
OTROS TEMAS
Para el FMI también es importante evaluar el desempeño reciente macroeconómico, para lo cual toma en cuenta los niveles de inflación y las nuevas perspectivas tras el incremento de los precios del petróleo, así como el estado de las reservas monetarias internacionales que garantizan la disponibilidad de recursos para traer las importaciones que el país requiere.
Según un reporte del Banco Central de Nicaragua (BCN), las reservas internacionales alcanzaban los 646.4 millones de dólares el lunes pasado.
Entre tanto, la inflación (el alza generalizada de los precios) llegó durante el primer trimestre del año a 2.82 por ciento, un nivel inferior al 3.35 por ciento del mismo período del 2004.
El FMI también toma en cuenta las proyecciones de crecimiento de la economía nacional, perspectivas que para este año rondarían entre el 3.5 y el cuatro por ciento, aunque tales cifras podrían sufrir variaciones debido al impacto de los altos precios del petróleo en el mercado internacional.
ALTO COSTO
Los costos que tendría Nicaragua si sale del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) serían altos, porque dejaría de percibir recursos para la Balanza de Pagos y las Reservas Internacionales, según algunos economistas.
El economista Róger Cerda aseguró que esto significará una reducción en el gasto social del Gobierno, ya que tiene que asumir sus compromisos de pagos con los acreedores tanto nacionales e internacionales.
La situación impondría la necesidad de mantener una estricta disciplina fiscal, que podría incluir un mayor endeudamiento interno, con la emisión de títulos valores, para obtener recursos que hagan frente a los compromisos mencionados, indicó el economista Néstor Avendaño.
Mario Arana, titular de Hacienda, reconoció que también podrían reducirse los gastos en el sector público, e incluso recortes de personal, si el país se sale del acuerdo con el FMI.
PEDIRÁN EXTENSIÓN
El ministro de Hacienda, Mario Arana, adelantó que el Gobierno pedirá al Fondo Monetario Internacional (FMI) una extensión del programa económico. El acuerdo, pactado en diciembre del 2002, termina a fines de este año, pero Arana dijo que le pedirán al FMI ampliarlo hasta el término del mandato del presidente Enrique Bolaños, en enero del 2007, para que el próximo Gobierno negocie su propio programa.

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