Entrevista
Pablo Coelho: cuentos de zahir
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 | El zahir puede ser una persona, un objetivo, dice el escritor cuando habla de su nueva novela |
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Pablo Coelho. |
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Especial para LA PRENSA
Según el escritor Jorge Luis Borges, la idea del zahir proviene de la tradición islámica y se estima que surgió alrededor del siglo XVIII. En árabe, zahir quiere decir “visible”, “presente”, “lo que no puede pasar desapercibido”, así define el título de su nueva novela Paulo Coelho.
El novelista también la explica el título de “zahir” como alguien que, una vez que lo contactamos, termina por ocupar poco a poco nuestro pensamiento, hasta el grado que no logramos concentrarnos en nada más. Esto se puede considerar santidad o locura.
Paulo Coelho, considerado el alquimista de la palabra, es uno de los autores más influyente de nuestro siglo. Lectores de más de 150 países, lo han convertido en uno de los autores de referencia.
Sus libros, traducidos a 56 idiomas, han alcanzando los primeros puestos de las listas de más vendidos y trascienden de la esfera literaria para convertirse en temas de discusión social y cultural. Paulo Coelho nació en Brasil en el año 1947, en el seno de una familia de clase media y ha publicado libros bestsellers como El alquimista y Veronika decide morir, entre sus obras más conocidas.
En entrevista exclusiva para La Prensa Literaria, Paulo Coelho habla de su más reciente novela El zahir, que pronto estará en las principales librerías del país.
¿Cuál es la idea central de El zahir?
En el libro trato de explorar la historia que no nos contaron, poniendo como protagonista a un escritor de éxito, el cual de repente es abandonado por su esposa y tiene que redescubrir su vida. Pero lejos de dar un paso adelante y encontrar otras oportunidades, se deja dominar por la pregunta: “¿Por qué me abandonó mi mujer?”, y esto —una obsesión— se transforma en un zahir.
¿Hasta qué punto El zahir es autobiográfico? ¿O cuánto de usted mismo contiene esta historia?
El libro se basa en muchas de mis experiencias como escritor y como ser humano. Todo libro tiene su aspecto autobiográfico, ya que no podemos transformar nada más allá de nuestra propia experiencia. Pero continúo casado con mi mujer, que es artista plástica y a quien el libro está dedicado.
LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD
En el libro, la esposa del escritor reconocido tiene fama, éxito, independencia profesional, y aun así lo abandona. ¿Cuál es la razón?
Una de las grandes trampas del ser humano es la “búsqueda de la felicidad”. Esther, la mujer del escritor, por más que haya tenido éxito en todos los campos de sus actividades, no es una persona feliz. Y en vez de proceder como la mayoría de las personas —que simplemente se engañan a este respecto y se esmeran en sus ocupaciones para no pensar en el sentido de la vida— resuelve ir en busca de lo que llamamos “felicidad”.
En ese instante decide convertirse en una corresponsal de guerra.
Exacto. Una guerra es siempre una experiencia que lleva a los hombres a su límite, a mostrar lo que tienen de mejor y de peor. Esto lo vemos todos los días en los conflictos que, por desgracia, el mundo está presenciando.
EL ZAHIR: LA EXPERIENCIA HUMANA
¿El zahir es parte de nuestra experiencia universal como seres humanos?
El zahir puede ser una persona, un trabajo, un objetivo que, lejos de darnos la alegría al tratar de alcanzarlos, nos desvía hacia una obsesión enfermiza. Por desgracia, todo el mundo pasa por esa experiencia.
En el libro, usted aborda insistentemente el tema de que tenemos una historia que nos contaron y una historia que no nos contaron.
Sin duda, y puedo dar algunos ejemplos: el peor de todos los suplicios humanos es la crucifixión. Recuerdo haber leído en Cicerón que era un “castigo abominable”, porque provocaba sufrimientos horribles antes de que la muerte ocurriera. Sin embargo, hoy las personas llevan la cruz pendiente sobre pecho, la colocan en la pared de la alcoba y la identifican como un símbolo religioso, olvidándose de que están frente a un instrumento de tortura. Sólo para citar otro ejemplo cristiano: el árbol que todos ponemos en casa durante las fiestas de fin de año. San Bonifacio decidió “cristianizar” un ritual dedicado a honrar al dios Odín cuando era niño: una vez al año, las tribus germánicas colocaban regalos en torno a un roble para que los niños los descubriesen. Creían que con eso alegraban a la divinidad pagana.
¿Una persona puede tener más de un zahir en su vida?
Cuando las frustraciones se acumulan, aparecen los zahires. De manera que no pensamos en solucionar el problema: nos quedamos inmóviles frente a la imagen de éste.
¿Un zahir puede guiarnos hacia un objetivo o es apenas un objeto de deseo?
Una cosa es seguir los propios sueños y creer en las señales que guían en el camino: tenemos un objetivo determinado, pero disfrutamos del viaje. En el caso del zahir, no existe la alegría por cada paso dado sino sólo la ansiedad de conseguir, tercamente, lo que pensamos que es necesario para nuestras vidas. 
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