Enseñándoles desde el vientre
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 | Desde que están en el vientre, las madres pueden estimular el aprendizaje de sus bebés, a través de la música, las caricias y el habla |
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Modelo: Guiselle Ferretti de Estrada |
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Hilda Rosa Maradiaga C.
Cuando se habla de estimulación temprana las personas piensan en los niños desde recién nacidos hasta edades escolares, sin embargo, ésta puede empezar desde el momento de concepción.
Hablar con el bebé que aún está en el vientre, aun cuando el tiempo de gestación es poco, es una de las formas en que se hace. También se logra cantándole, poniéndole a escuchar música, dirigiéndose a él o ella por un nombre, entre otras cosas.
Los bebés son capaces de responder a esta estimulación desde que están en el vientre, asegura Lisseth Espinoza, quien forma parte de un proyecto de atención al desarrollo temprano, que lleva a cabo Soynica en Managua.
De esta manera el feto va desarrollando habilidades físicas y mentales. "Los niños que reciben estimulación desde que están en el vientre de la madre, llegan a ser niños con destrezas, alcanzan un buen desarrollo, obtienen excelentes resultados en la escuela, son inteligentes, más despiertos y capaces", asegura.
El afecto que la madre le profese al feto en esta etapa es muy importante, y debe ir acompañado de una buena nutrición.
Ejercicios como cantarles, hablarles y acariciar el vientre, despiertan la creatividad de los niños, desarrollan sus capacidades sicomotoras y sensoriales cuando son niños muy pequeños todavía, dice.
La especialista indica que este proceso se puede iniciar desde que la madre se entera de que está embarazada. El niño es capaz de reconocer la voz de su madre, incluso la del padre, y lo demuestra moviéndose dentro del vientre", dice.
Otra gran ventaja de realizar estos ejercicios de estimulación desde el embarazo, es que los niños desarrollan una excelente relación con su madre y vínculos afectivos desde antes de nacer.
MÚSICA
Según un artículo publicado en el diario El Universal, de México, existen diversos estudios que demuestran que la música de Mozart y Vivaldi influyen en el desarrollo de la inteligencia, aumenta la creatividad y prepara al organismo para la vida futura, fuera del útero. Estas obras ayudan a hacerlos dormir, despertar y aprender, así como a desarrollar el sentido auditivo.
Se dice que los movimientos de las obras de Mozart estimulan el cerebro del bebé al emitir ondas que le permiten tener un mejor desarrollo, y se ha relacionado con aptitudes para las matemáticas en un futuro. 
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