Beta dañó 273 casas en zonas azotadas
Carlos Martínez Morán nacionales@laprensa.com.ni
Ver mapa Al menos 100 viviendas fueron destruidas totalmente y 173 resultaron con daños parciales causados por el huracán Beta en las Regiones Autónomas Atlántico Norte y Sur de Nicaragua, así como en Matagalpa y Jinotega, según datos preliminares de la Defensa Civil y del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).
Defensa Civil informó que como efecto de las inundaciones, cinco mil 675 personas todavía permanecen en los albergues de los lugares afectados, a quienes se debe proveer de alimentación y medicinas.
Entre los daños se contabilizan también dos escuelas destruidas e igual número de centros de salud, así como cuatro iglesias con daños parciales.
El coronel Mario Perezcassar, jefe de la Defensa Civil, informó que estos datos son preliminares y podrían variar con la información que obtengan de los lugares en que por efectos de las inundaciones no han podido obtener en su totalidad.
Señaló que se abrieron 27 albergues en los lugares afectados por el fenómeno.
GOBIERNO BUSCA AYUDA
La situación que se ha generado es preocupante, porque el Gobierno no tiene más recursos para seguir atendiendo la emergencia, informó ayer Gerónimo Giusto, secretario ejecutivo del Sinapred.
En una reunión que sostuvo ayer con la comunidad de donantes, Giusto les informó sobre las necesidades que actualmente enfrentan los afectados por el huracán.
Agregó que dentro de las comunidades afectadas se encuentran también los municipios Wiwilí, Waspam y San José de Bocay, donde recientemente fue declarado el estado de desastre por las inundaciones de la tormenta tropical Stan y por los efectos de una plaga de ratas.
“Estas comunidades se encuentran doblemente afectadas y para esos lugares también hay que seguir buscando recursos”, dijo.
Según Giusto, el Gobierno ha estado asistiendo a la población afectada desde el primer momento en que aparecieron las necesidades, pero señaló que necesitan más recursos y por eso recurren a la comunidad internacional.
PRIMEROS REPORTES
Las autoridades del Sinapred todavía no tienen un reporte de los daños que el fenómeno causó en la agricultura, ni las afectaciones a las vías de comunicación terrestre.
Sin embargo, se conoció que al menos 14 comunidades del norte y noroeste de Wamblán, en Wiwilí, presentaron pérdidas parciales en sus cultivos, a causa de las precipitaciones.
Entre las comunidades afectadas se cuentan: Peñas Blancas, La Colonia, El Venado, los Laureles y La Pita de Wamblán.
El Sinapred informó que en los próximos días informará de manera más completa sobre los daños que provocaron las lluvias y los vientos en las cosechas.
TEMOR POR LAS LLUVIAS
En Rosita y Bonanza el sol comenzó a verse nuevamente después de dos días en que el cielo estuvo cubierto por nubarrones que anunciaban la llegada del huracán Beta.
Aunque el fenómeno ya se alejó del territorio nacional, la población del Triángulo Minero teme que las lluvias continúen debido a que ayer el cielo siguió cubierto de nubes.
El paso del huracán Beta dañó los caminos y carreteras de esos lugares.
AFECTACIÓN EN LA PESCA
El director ejecutivo de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic), Armando Segura, informó que unas 100 embarcaciones industriales y artesanales dejaron de faenar en las aguas del mar Caribe desde fines de la semana pasada, ante la alerta emitida por Beta.
No obstante, valoró que el impacto causado por Beta en la captura de camarón y langosta “es mínimo”.
El Sinapred no contabiliza ni una persona fallecida como efecto del fenómeno natural, pero se conoció que cuatro miskitos habían desaparecido en el mar.
Éstos fueron encontrados a la deriva unas 30 millas al noreste de Puerto Cabezas, por el buque cisterna “Vicky B”, de la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (Petronic).
(Con la colaboración de Roberto Pérez, Mario Moncada, Claudia Pineda Herrera y José Garth Medina).

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