SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 1 DE NOVIEMBRE DE 2005



 
Salud + belleza
Reina o cenicienta, ¿cómo se siente?

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.Existen muchos complejos que impiden una plena realización. Conozca los más comunes

Modelo: Arlen Montoya Agencia: Silhuetas. Teléfono: 270-3109.

 

Hilda Rosa Maradiaga C.

Sin duda, en más de alguna ocasión se habrán topado con personas tan tímidas que ni siquiera se le acercan a los demás, con alguien con tremendos aires de superioridad o tal vez con personas indecisas, temerosas y esquivas. ¿Qué tienen en común tres personas con estas tres condiciones tan diferentes?. Son acomplejadas.

Estos son los complejos más comunes y todos afectan la vida de la persona que carga con ellos, explica la psicóloga María Lourdes Ruiz.

Son ideas que permanecen reprimidas en el inconsciente y que ejercen gran influencia sobre la persona, distorsionando su actuar.

Estos complejos de culpa, superioridad o inferioridad, se desarrollan desde la infancia hasta convertirse en algo muy fuerte, que acompaña a la persona a lo largo de su vida.

Según el motivo, circunstancia y grado de frustración, estos sentimientos pueden ser leves, moderados o profundos.

Los complejos de culpa se forman por la manipulación que hacen los padres y adultos para lograr que los niños hagan su voluntad. “Se forman desde la primera infancia, al ser menos preciados por sus propios padres”, critica.

El complejo de superioridad se manifiesta en sentimientos de grandeza, son personas con actuaciones exageradas, que creen merecer lo mejor en puestos de trabajo y dentro de su comunidad.

Esto es producto de una educación con demasiados halagos y sobrevaloración de sus capacidades y cualidades, lo cual hace que vean la vida de forma distorsionada. “Estas personas irrespetan a los que le rodean por sentirse superiores, y como consecuencia establecen una relación superficial con los demás”, señala.

Por el contrario, el complejo de inferioridad, proviene de una personalidad con baja autoestima, que no se valora, y se siente menos ante los demás. Sin embargo, algunos casos de inferioridad son encubiertos con aires de superioridad. De manera que “alguien que se cree superior, en el fondo tiene un complejo de inferioridad”, asegura.

Un complejo de inferioridad encubierto, hace que un hombre maltrate a su mujer, porque le hace competencia, o porque es mejor profesional; puede hacer que un niño o joven ande mal en sus clases.

Así mismo, la inferioridad puede ser la causa de estados depresivos, “no triunfan en el hogar, el trabajo, en la vida misma”. Recomienda buscar el equilibrio sabiendo que existen esos extremos y educar a los niños y jóvenes tomando en cuenta que algunas actitudes de los padres puede crear complejos en los hijos. “Una educación bien orientada provoca niños triunfadores”, agrega.



CÓMO VENCER

Supere su complejo.

Apoyo. Una persona con complejo de inferioridad, debe tener respeto y apoyo de los amigos y familiares.

Autoestima. Estas personas deben saber que son importantes y valiosas.

Tarea. Un buen ejercicio es hacer un una lista de sus aspectos positivos y no sobrevalorarse ni enfocarse en lo negativo.

Cumplidos. Aceptar las felicitaciones y agradecerlas sin decirle a la gente que están equivocados, crea que se lo merece y que las personas están diciendo la verdad.  
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