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(LA PRENSA/ARCHIVO)
“Miramos las angustias del nuevo Gobierno”
Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, asegura que el Gobierno saliente deja las bases para que Nicaragua “tenga muy buen resultado económico en los años por venir”. No obstante, aclara que para que ello ocurra, el Presidente electo, el sandinista Daniel Ortega, debe seguir en la senda de la estabilidad
economia@laprensa.com.ni
Más de un año al mando

Luis Alberto Moreno fue elegido nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por la Asamblea de Gobernadores de esa entidad financiera, en sesión extraordinaria en la sede del Banco, en Washington, Estados Unidos, el 27 de julio de 2005 y asumió el cargo el 1 de octubre de 2005.

En esa ocasión Moreno, quien nació el 3 de mayo de 1953 en Colombia, compitió por el cargo frente a varios candidatos, entre ellos el ahora ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso, cuya candidatura no tuvo mayor respaldo.

Moreno fue embajador de Colombia en Estados Unidos durante siete años. En un primer momento resultó elegido para tal posición en septiembre de 1998 por el ahora ex presidente Andrés Pastrana y ratificado en el cargo diplomático por el presidente Álvaro Uribe en mayo de 2002.

El presidente del BID fue, según su biografía oficial, uno de principales impulsores de las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos.

Mario José Moncada

La primera visita a Nicaragua del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, transcurrió rápido: apenas algunas horas entre el lunes y el martes, aunque pese a ello tuvo “una discusión muy larga” con el Presidente electo, el sandinista Daniel Ortega.

Moreno, acompañado de su equipo de asesores, se reunió con Ortega ayer en la Secretaría del Frente Sandinista, en Managua, por poco más de una hora, para hablar preliminarmente sobre el futuro de la ayuda financiera del BID, uno de los principales cooperantes para Nicaragua, pero también de “otros grandes temas”.

El encuentro le permitió a Moreno mirar “las angustias propias de cualquier Gobierno que arranca”, según confesó poco después en entrevista con LA PRENSA.

La problemática de la energía que vive el país, el reto de mantener la estabilidad económica, el fomento de la producción agrícola, la creación de un banco de fomento, el combate a la pobreza, y la negociación y posible firma de un nuevo programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), fueron algunos de los temas que saltaron en la discusión entre Moreno y Ortega.

¿Qué balance puede hacer sobre esta visita a Nicaragua? ¿ve que el nuevo Gobierno ha dado señales de seguir con la estabilidad macroeconómica y la senda de crecimiento que, según el Gobierno actual, le está dejando?

Sin duda fueron una serie de reuniones muy buenas, ayer (el lunes) con el Gobierno del presidente Bolaños y con todo su equipo de Gobierno. Hoy (ayer martes) hubo una discusión muy larga con el Presidente electo (Daniel Ortega) y con su equipo. Encontramos en el Presidente electo una disposición de mantener la salud macroeconómica del país, ese compromiso es muy importante. Y tuvimos la oportunidad de revisar toda la agenda que más le preocupa: el tema de la energía, el tema de la banca de desarrollo, el tema de la producción, sobre todo en las áreas agrícolas, y sobre todo el área energética, mirando los temas de mediano plazo, es decir los biocombustibles, sea etanol, biodiesel, etc., y lo que tiene que ver con las plantas hidroeléctricas y la posibilidad de que éstas se constituyan. Esto supone, pues, obviamente un marco regulatorio que debe tener el Gobierno, la posibilidad de alianzas entre los sectores público y privado.

Hablamos también de temas sociales, de todos los temas de reducción de la pobreza y, por ultimo, todo lo que tiene que tiene ver con agua y saneamiento.

El FMI y el nuevo Gobierno han empezado pláticas preliminares para la posible firma de un nuevo programa económico. En ese sentido, ¿qué tan importante es que Nicaragua logre un acuerdo con el Fondo?

Es muy importante que Nicaragua mantenga el programa con el Fondo, obviamente las particularidades de ese programa son del resorte del Fondo y del Gobierno de Nicaragua, pero si me parece que es útil mantener ese programa, eso da una señal de estabilidad.

En el período del presidente Bolaños, el BID ha contratado alrededor de 500 millones de dólares. ¿De cuánto podríamos estar hablando para el próximo Gobierno?

Es difícil en este momento apuntalar una cifra para los próximos cinco años. Vamos a tratar de trabajar por lo menos el programa de crédito del año 2007, creería que es un programa que se acerque a los 100 millones de dólares, pero no quisiera entrar en cifras porque hasta ahora estamos empezando a elaborar ese programa.

Muchos economistas y el Gobierno dicen que Nicaragua ha logrado muchos avances en reducir la deuda externa, pero ha surgido el peso de la deuda interna. ¿Qué nos puede comentar?

Sin duda hay una abultada deuda interna (alrededor de 1,300 millones de dólares). Sé que este tema le preocupa al Presidente electo, sé que incluso está pensando en la manera cómo puede manejar mejor esta deuda interna, y hay que esperar que el equipo económico esté organizado y funcionando para ver cómo van a atender esto.

¿Qué recomendación haría el BID al próximo Gobierno en el sentido de fortalecer la lucha contra la pobreza?

Sí, sobre esto hay muchas cosas que apuntan al alivio de la pobreza, temas como el de medicamentos, algo hablamos con el Presidente electo, tener acceso a medicamentos que muchas familias hoy en día no tienen en Nicaragua. Todo lo que tiene que ver igualmente de cómo llegar a esos sectores que no tienen ninguna oportunidad, muchos de éstos están en el campo, cómo trabajar con estos sistemas cooperativos que se tienen hoy en día y cómo fortalecerlos, cómo conseguir mejor acceso al microcrédito. Todo lo que ayude, digamos, a articular la producción.

Retomando el tema macroeconómico, ¿qué balance puede hacer sobre la situación de Nicaragua? Se dice que sí se ha avanzado en los temas macroeconómicos, pero que esto aún no llega a la población.

Sin duda hay un buen avance en lo macro, hay un buen crecimiento, pero eso no es suficiente. Para poder realmente llegarle a la gente, para poder tener un impacto más allá del crecimiento y en la vida de los nicaragüenses se necesita, por una parte, una estabilidad macroeconómica y, del otro lado, esas buenas prácticas combinadas con políticas micros en la estrategia de reducción de la pobreza, de cohesión social, que es como la nueva fase que le toca a Nicaragua afrontar.

¿Éstos son retos del nuevo Gobierno?

Se constituyen uno de los retos centrales del próximo Gobierno.

¿Es condición tener un programa con el FMI para que el BID realice los desembolsos a Nicaragua?

No una condición, obviamente el Banco actúa con el país dependiendo de los análisis que hace el Banco en cualquier país, si es Nicaragua o el que sea, de acuerdo a su situación económica en general. Obviamente que un programa con el Fondo le ayuda mucho a Nicaragua no solamente con el BID, sino con la comunidad de donantes.

¿Cuáles deben ser las áreas priorizadas en el período del próximo Gobierno?

Sin duda tiene que hacer una gran inversión en temas de energía y dejar, digamos, todo el tema de generación como lo hablamos, con biocombustibles e hidroeléctricas, tener muchas más alternativas y poder llevar el servicio al 50 por ciento de los nicaragüenses que no tienen hoy en día acceso a energía y eso es obviamente grave para el país. Eso se convierte en un tema central, de las señales regulatorias correctas, de que se puedan hacer alianzas públicas y privadas.

¿Qué balance puede hacer de los cinco años del presidente Bolaños?

Sin duda el Gobierno del presidente Bolaños deja un país con una situación de mucha estabilidad, deja un país con un clima muy bueno con los organismos internacionales en una situación en la que hay estabilidad, crecimiento de los depósitos de la banca privada, en fin, veo que deja las bases sentadas para que Nicaragua tenga muy buen resultado económico en los años por venir.

¿Y tras haberse reunido con el Presidente electo, Daniel Ortega, qué captó de él? ¿asumió el compromiso de seguir en esa senda?

Veo que Presidente electo tiene claramente el entendimiento de que es importante tener una situación estable macroeconómica. Yo celebro que sobre eso tiene una gran convicción y obviamente estamos mirando las angustias propias de cualquier Gobierno que arranca, de poder acertar, de armar su equipo, de enfocarse en las áreas que considera prioritarias, y vamos a estar trabajando muy de cerca con el Gobierno del presidente Ortega en los meses por venir.

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