El embotellamiento de furgones cerca de la frontera de Peñas Blancas se tornó casi insostenible este martes, cuando se estimaba que una cifra superior a los 400 furgones se encontraban varados debido a que las autoridades costarricenses no solucionaban los problemas generados con la implementación de un nuevo sistema.
Varios conductores amenazaban con tomarse el puesto fronterizo si las autoridades costarricenses no solucionaban el problema, que ha generado atrasos en el tránsito internacional de vehículos pesados.
Desde la semana pasada la implementación del nuevo sistema informático en la Aduana costarricense ha generado un embotellamiento sin precedentes de vehículos de carga sobre la Carretera Panamericana, incluso hay furgones que han permanecido hasta cuatro días sobre la ruta en espera de su turno.
José Francisco Guerra Cabrera, presidente de Federación de Transportistas de Carga de Nicaragua (Fetracanic) y director de la Federación Centroamericana de Transporte, indicó que los dueños de estos camiones pierden aproximadamente 200 dólares diarios al estar varados sobre la carretera, y estima que si la situación no se soluciona, los daños podrían ser mayores.
“El gobierno de Costa Rica quiso instalar el sistema Tica, que es un sistema de transmisión electrónica único y exclusivo para su país, no para Centroamérica; lo instalaron sin haber capacitado al personal de la Aduana”, indicó Guerra.
RIESGO COMERCIAL
Según el asesor económico y coordinador de la Comisión Interinstitucional para el Mejoramiento del Comercio (Cimco), Gustavo Salazar, “incumplir en la fecha de entrega (de la mercancía) a un comprador en el exterior, pone en peligro el suministro de bienes en tiempo y forma por el orden de 8 millones de dólares en siete días, sumado a la eventual pérdida del cliente, más el lucro cesante del equipo, viáticos y combustibles por el orden de 200 mil dólares”.
Además, al estimado se le deben agregar las pérdidas que deben costear los dueños de los camiones.
El presidente de la Federación de Transportistas de Carga de Nicaragua asegura que cada hora y día de retraso aumentan las pérdidas al dueño de cada camión.
“Si la mercancía no llega a tiempo y el cliente detiene su fábrica por falta de materia prima, esa ya es otra pérdida”, agregó Guerra.
OBSTÁCULOS
Por su parte, Salazar explicó que el problema es aún mayor si se toma en cuenta el destino de los camiones de carga que circulan por Peñas Blancas y que desde el pasado viernes han tenido problemas para cruzar ese puesto fronterizo.
El asesor económico sostuvo que la medida costarricense es sinónimo de obstaculizar el tránsito aduanero internacional.