La Comisión Nacional de Energía (CNE) firmó ayer un convenio con la Dirección General de Bomberos (DGB) que garantizará que la energía eléctrica llegue a las zonas rurales del país.
El acuerdo permitirá que el 75 por ciento de la población nicaragüense, calculada en 5.1 millones de habitantes, tenga acceso a la energía eléctrica, gracias a la ayuda de organismos donantes y a que la DGB dará el visto bueno a las instalaciones, por medio de inspecciones a bajo precio.
El costo de instalar el servicio de la “luz” en el país puede rozar los mil córdobas, sin embargo los campesinos pagarán a lo sumo 50 córdobas gracias a este convenio.
Ernesto Espinoza, presidente de la CNE, dijo que actualmente la población con acceso al servicio de energía eléctrica anda entre el 60 por ciento y el 68 por ciento, pero que subiría a más de 75 por ciento después de dos años si los organismos donantes continúan apoyando este tipo de proyectos.
Los planes para el año 2009 están basados en un presupuesto de diez millones de dólares, conseguidos a través de organizaciones y países donantes, más fondos propios del Gobierno Central, dijo Espinoza.
EL IMPACTO
El comandante Héctor Sevilla, representante de la DGB, dijo que el impacto de la instalación de la energía eléctrica en las zonas rurales será tal que ayudaría a reducir el número de integrantes de las familias.
“Antes, nuestras familias eran numerosas, tal vez ahora no”, expresó Sevilla, en referencia a que los campesinos podrán distraerse por las noches viendo televisión.
El bombero resaltó que hasta el año 2005, las malas instalaciones del sistema eléctrico eran la causa principal de los incendios, pero que este año el origen número uno fue el uso de llama abierta: candelas, veladoras para santos, candiles, basura, entre otros.
La DGB espera que con instalaciones bien realizadas e inspeccionadas los incendios por malas conexiones disminuyan en el futuro.