Managua.- El ministro de Educación nicaragüense designado por el futuro gobierno, Miguel de Castilla, dijo esta semana que la nueva administración combatirá el problema de que el cincuenta por ciento de los maestros del país son empíricos.
En declaraciones a medios locales, el futuro ministro afirmó que el dato en este sentido es “aterrador”, ya que el cincuenta por ciento de los maestros para educación preescolar, primaria y secundaria presta servicios sin tener título de la Escuela Normal.
“Es tremendo saber que la educación de nuestro país está en manos de gente que no está preparada para ejercer el magisterio”, añadió.
De Castilla agregó que la política del nuevo gobierno será la de no despedir docentes pero sí de incorporar a maestros graduados, aptos para ejercer el magisterio, y que es obvio que para eso se necesita de más presupuesto.
HAY CAPITAL PREPARADO
Sostuvo que “desde hace varios años hay una inmensa cantidad de capital humano, graduados como pedagogos que no está entrando al sistema educativo y que vamos a procurar incorporarlos al sistema, independiente de sus ideologías políticas”.
El ministro de Educación saliente, Miguel Ángel García, presentó al futuro titular de este ministerio ante el personal de esa cartera.
Fuentes oficiales dijeron a ACAN-EFE de que hasta diciembre de 2005 el total de maestros de Nicaragua era de 48.966.