MIéRCOLES 18 DE ENERO DEL 2006 / EDICION No. 24056 / ACTUALIZADA 12:45 am





EL HUMOR DE



[an error occurred while processing this directive]


Civilización y terrorismo

Franklin Barriga López

En el tradicional intercambio de saludos de Año Nuevo con cerca de los 180 representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en El Vaticano, Benedicto XVI pronunció un discurso de máxima actualidad.

Entre otras orientadoras reflexiones, el Pontífice manifestó que se vislumbra el peligro de un choque de civilizaciones, agudizado por el terrorismo que se extiende a escala mundial. Ha enfatizado, además, que esta actividad criminal llena de infamia a quienes la realizan y que es mucho más deplorable cuando se apoya, a veces escondido, detrás de una religión.

La condena del Pontífice es muy explícita a una de las más abominables prácticas del mundo contemporáneo, que trae dolor, zozobra y muerte, a todos los continentes, ya que no hay lugar en el mundo que pueda declarar que se encuentra inmune a tan cobardes y demenciales acciones.

El Islam tiene edificantes preceptos que buscan la paz; el problema radica en los violentos clérigos que propugna el rabioso fundamentalismo islámico, que recluta a jóvenes, incluso mujeres, para alienarles y transformarles en terroristas suicidas, con la atracción de alcanzar el paraíso, perpetrando mortandades. Más de una vez he preguntado, ¿qué paraíso puede estar reservado para esos incalificables homicidas?

La red Al Qaeda, del execrable Osama Bin Laden, sobresale en tales ominosas conductas, por cuanto ha distribuido, a lo largo y ancho del planeta, a decenas de asesinos listos para cometer sus atrocidades.

América Latina y el Caribe no se libran de semejante amenaza. Preocupantes indicios han sido detectados en Ciudad del Este, donde confluyen las fronteras de Argentina, Paraguay y Brasil, en Iquique (Chile) así como en las hospitalarias tierras centroamericanas y caribeñas, particularmente en Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá, en cuyo maravilloso canal la vigilancia debe intensificarse. En esta región, los terroristas islámicos habrían establecido nexos con narcotraficantes y pandilleros, con el fin de utilizar sus rutas y más conexiones, por lo cual también México y Colombia se hallan en serio riesgo.

Civilización es lo contrario de terrorismo. El objetivo mundial debe dirigirse hacia la alianza de civilizaciones y no a su choque, como pretende, con enfermiza y devastadora obsesión, aquel primitivo fundamentalismo sin fronteras.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Miedo

Interlocales de la UCA

Civilización y terrorismo

Tercera vía

Caballos

Lenguaje