Pescadores leoneses sin pescado y sin recursos
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Entre el Xolotlán y el Océano Pacífico, León lucha por mantener activa la pesca |
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Con la incertidumbre en su rostro, Armando Picado, de León Viejo, habla de lo mal que está la pesca en el Xolotlán.
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Anielka Pérez Picado CORRESPONSAL/LEÓN economia@laprensa.com.ni
Los elevados costos del combustible también están afectando al sector pesquero. Los pescadores de Poneloya, en el Océano Pacífico, señalan que las constantes alzas del combustible son las principales razones por las que se les dificulta esta labor, asimismo les representa grandes gastos.
En esta playa no todas las personas cuentan con una lancha para lanzarse al mar, por lo que los pescadores deben trabajar “a medias” con los dueños de este medio de transporte. En Poneloya existen unas sesenta personas que se dedican a la pesca, sin embargo, sólo siete tienen lanchas, los 52 restantes trabajan en conjunto con los lancheros.
Cada viaje representa para estos hombres una inversión (en combustible) de trescientos a quinientos córdobas, todo está en dependencia de la distancia que recorran. Don Roberto Lainez es una de las pocas personas que disponen de una lancha y con él trabajan cuatro hombres más, sin embargo, señala que muchas veces no logran recuperar todo el dinero invertido.
Otra de las debilidades que observan estos trabajadores es que sus recursos de trabajo como: redes, boyas, trasmallos, no se encuentran exonerados, por lo que hace más costosa su adquisición.
Don David Picado, pescador de Las Peñitas, manifiesta que sólo en la compra y mantenimiento de estos medios deben invertir unos cinco mil córdobas.
A un kilómetro de Poneloya se encuentra el balneario de Las Peñitas, donde la situación no es muy diferente. En este lugar existen unas 17 lanchas con las que trabajan cien pescadores.
En ambas zonas los pescadores señalan que de momento “la pesca no está muy buena”. Las principales especies que en éstas se extraen son: pargo rojo, macarela y palometa, aunque el único que pueden ofrecer a las empresas exportadoras es el primero por su alta calidad, el que logran vender a treinta córdobas la libra, el resto se oferta en el mercado local.
De momento la macarela es la que más están extrayendo. Los pescadores logran sacar en un viaje hasta 200 libras de este marisco y, una cantidad similar de la palometa, sin embargo, este pescado lo ofrecen únicamente en el mercado local. Del pargo sólo están logrando sacar entre 20 y 50 libras al día, una cantidad muy por debajo de las 200 libras que obtienen en “buenos días”.
EL MOMOTOMBO ESTÁ “RALO”
Los pescadores de Momotombo se encuentran muy preocupados por la escasez de pescado que hay en la zona. Don Armando José Picado tiene 40 años de dedicarse a esta labor y asegura que en estos últimos cinco años “la pesca ha sido rala”.
Las principales especies de la zona han sido el guapote y la mojarra. El pescador indica que antes del huracán Mitch, que devastó la zona en 1998, lograban pescar hasta 200 libras de cada una, los que vendían a unos guatemaltecos y salvadoreños (sin especificar si pertenecían a alguna empresa) que llegaban a buscar el producto, asimismo ofertaban al mercado local.
En la actualidad apenas logran obtener unas 15 libras que venden a los pobladores de La Paz Centro. Producto con el cual no recuperan las inversiones que realizan para adentrarse a las aguas del lago.
Los pescadores no se encuentran asociados a ninguna cooperativa, sin embargo, realizan inversiones en conjunto para apoyarse. Don Armando explica que laboran con lanchas de motor y remo pero un viaje en una de las primeras tiene un valor de 800 córdobas.
Sin embargo, indica que este costo también se debe a “que una (lancha de motor) remolca a la otra”, señala el pescador, lo que hace que incremente sus gastos de combustible.

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