Apanás, fuente de pesca “dulce”
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Pescadores artesanales trabajan casi con las uñas por falta de capacidad económica |
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Pese a ser famosa por el café, Jinotega también cuenta con pesca de agua dulce en Apanás.
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Silvia González Siles y Claudia Pineda CORRESPONSALES/JINOTEGA economia@laprensa.com.ni
La actividad pesquera en Jinotega se concentra en los alrededores del Lago de Apanás, cuya actividad se ha convertido desde hace un largo tiempo en la principal actividad económica de más de 250 pescadores artesanales.
Construir un centro de acopio y crianza de tilapia como adquirir los instrumentos de trabajo y de protección personal son los sueños de Félix Antonio Blandón, de 70 años, como del resto de los miembros de la cooperativa de Servicios Múltiples de Pesca Artesanal de Jinotega, El Conejo, para abrirse campo en el mercado nacional y adquirir un mejor precio.
La mayoría de los pescadores sólo recolectan o pescan una sola especie como es la tilapia, por ser más seguro para el consumo humano y el menos contaminado con el parásito llamado tenia.
Para don Félix, la tilapia es el pez más sano y la que tiene mayor comercialización, pese a que en varias ocasiones las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) han prohibido su consumo y pesca por lo contaminado del lago, ya que ahí desembocan las aguas negras de la ciudad.
Actualmente los pescadores no cuentan con un financiamiento que provenga del Gobierno o de un Organismo No Gubernamental (ONG) para crecer comercialmente, por lo que esta producción se ve limitada únicamente al consumo local.
Tanto así que sólo dos de los más de 200 pescadores tienen la facilidad de trabajar con lanchas de motor, el resto lo hacen con botes de remos, los que son construidos de madera por los mismos pescadores, al igual que las redes de nylon, pues comprarlos en el mercado comercial les resulta muy caro.
A eso le suman que sus productos siempre los comercializan por debajo del precio real a intermediarios a un precio entre seis a ocho córdobas la libra.
Construir una lancha en estos momentos les resulta un poco difícil, ya que la venta de madera se ha escaseado en el comercio local.
SANEAMIENTO
Una tabla de 12 pulgadas tiene un valor de 125 córdobas y para fabricar una lancha un pescador por su cuenta necesita 1,500 córdobas.
Desde hace tres años con el proyecto de agua potable y alcantarillado de agua negras, las aguas del lago son tratadas a través de tres lagunas de oxidación, por lo que los pescadores dicen ser los principales beneficiados, ya que la población consumidora no desconfiará al consumir el pescado que se produce en este lugar.
Pese a que la cooperativa está formalmente constituida, éstos no han logrado adquirir financiamiento económico alguno, ya que no cuentan con solidez económica que los respalde para cubrir la contrapartida que se les exige de ser beneficiados con determinado proyecto.
El Instituto de Desarrollo Rural (IDR) tiene el componente para cofinanciar una acopiadora de pescado, pero desafortunadamente el perfil del proyecto presentado por la cooperativa no cumplió con los requerimientos, por lo que fue rechazado, según lo confirmó el ingeniero Carlos Zeledón, delegado del IDR en Jinotega.
Aparentemente los pescadores artesanales del Lago de Apanás están forzados a seguir trabajando igual sin un futuro prometedor, por carecer de un capital económico para ser sujetos a préstamos o para ser beneficiados con un proyecto.
Doña María Justina Blandón vende pescados del Lago de Apanás en San Rafael del Norte. Como la temporada está mala, ella logró comprarle a los pescadores ocho pescados de los que sólo uno de estos era guapote.
Don Mario Pineda, pescador del lago, dijo que el guapote ha escaseado porque probablemente este pez es más arisco.
Según don Francisco Blandón, con dificultad se encuentran pescados como: cuyamelos, barbudos y mojarras.
UN VISTAZO
Según un diagnóstico elaborado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) de Jinotega, los pescadores de la microrregión del Lago de Apanás pescan un promedio de 135,000 libras al año, en los nueves meses malos.
Mientras que en los meses de febrero a mayo, en la microrregión se logran pescar unas 225,000 libras al año.
Cálculos extraoficiales señalan que en los meses “malos” un solo pescador puede percibir unos 2,000 córdobas mensuales, mientras que en temporada de mayor productividad con un promedio de 30 libras por día, los pescadores podrían obtener ingresos de hasta 5,400.
Los pescadores venden a un promedio de seis a siete córdobas la libra de pescado a los intermediarios y éstos podrían estar cobrando a 20 córdobas la libra.
Francisco Blandón, presidente de la cooperativa de pescadores El Conejo RL, dijo que muchos pescadores en esta temporada tienen que emigrar a otras zonas para trabajar “al día” en las haciendas o sino se van a los cortes de café, donde pueden obtener mejores ingresos.
Mario Pineda, antiguo pescador de la zona, dijo que hace 38 años un pescador podía sacar un promedio de 300 libras diario, pero la cantidad ha disminuido paulatinamente debido a la explotación indiscriminada de los peces.
María Teresa Centeno, responsable de la oficina del Medio Ambiente de la Alcaldía de Jinotega, consideró que otra de las causas de la disminución de peces es la contaminación por pesticidas, ya que cerca del lago hay muchas huertas.
ENTRE 10 Y 100
Un promedio de 15 a 20 libras pescan entre los meses de octubre a diciembre. En el verano el libraje se incrementa entre las 80 y 100 libras por pescador.

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