Preparación de policías en duda
Elízabeth Romero y Mercedes Sequeira nacionales@laprensa.com.ni
Cuatro policías indefensos y carentes de técnicas ante un hombre armado de un cuchillo, es lo que la población apreció a través de las imágenes que constantemente han transmitido los canales de televisión de cobertura nacional, sobre los sucesos ocurridos en las inmediaciones de la delegación policial de Juigalpa que tuvieron un saldo trágico de dos muertos y dos heridos.
Aunque el jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla Midence, aseguró que los policías están preparados incluso psicológicamente para enfrentar este tipo de situaciones que a diario se registran en las delegaciones policiales, en las imágenes pudo apreciarse, cómo los agentes en mayor número que el agresor, no pudieron neutralizarlo antes de que éste descargara la ira acumulada en contra de la humanidad de los uniformados.
“ Nuestros policías están plenamente entrenados, están capacitados”, afirmó Sevilla. No obstante, reconoció que en este caso pudo haber “exceso de confianza”, por parte de los uniformados que se acercaron desarmados cuando el agresor Carlos Antonio Dávila, había advertido que portaba un arma blanca.
Para el ex jefe de las brigadas especiales y jefe de la Policía de Acoyapa, subcomisionado Efraín Sevilla Sequeira, la accidentalidad del terreno, la falta de técnicas de manos, del uso de llaves para neutralizar al agresor y la agilidad de éste para atacar a sus víctimas, no les permitió a los tres agentes policiales defenderse.
Aunque coincide con el vocero policial en que tanto el capitán, ascendido a capitán, Pablo Antonio Bonilla Urbina, de 31 años, (q.e.p.d.), y los lesionados suboficial mayor Franklin José Martínez Salinas, de 31 años y el inspector Kester Antonio Centeno López, de 25 años, estaban bien preparados en técnicas policiales y psicológicamente.
RELATO DE HERIDO
Centeno dijo que desde un inicio el autor del hecho llegó alterado advirtiendo que iba a matar a su ex mujer Glenda Asunción Cruz Galeano, de 41 años.
Ante esa situación, manifestó que junto con Martínez Salinas trataron de persuadirlo, pero de repente éste sacó un cuchillo por lo que llamaron a Bonilla.
“En lo que Franklin lo iba a sujetar sacó el cuchillo y le propinó una estocada en la espalda y llamé a Pablo para que nos ayudara a capturarlo. Pablo le metió un clavazo para quitarle el arma, pero no se lo pudo quitar”, relató Centeno. Ambos heridos fueron trasladados ayer al Hospital Carlos Roberto Huembes.
SEPULTAN A AGRESOR
El sepelio de Carlos Antonio Dávila Chavarría se registró ayer en la comarca Piedra Grande número uno, de Juigalpa.
Teófilo Dávila López, de 50 años, padre del autor del hecho, culpó por lo sucedido a su ex nuera Glenda Asunción Cruz Galeano.
“Por culpa de ella (Cruz Galeano), ha pasado todo esto... él se sintió arrecho al ver que la mujer andaba con otro. Él se sentía emocionado y además que lo mal informó... Él tenía como 2 meses de haberse ido para el lado de Nueva Guinea”, contó Dávila, quien aseguró que su familia no tomará venganza contra su ex nuera.
A juicio del papá de Dávila Chavarría, su hijo era un hombre humilde, trabajador y que nunca había tenido problemas con la justicia.
Cruz Galeano, quien afirma que perteneció a la Seguridad del Estado en los años ochenta, dijo que teme por su vida. Refirió que su ex cónyuge , en los últimos días la vivía amenazando .
FUNERALES DE POLICÍA
Los restos mortales del policía Pablo Antonio Bonilla serán conducidos hoy a su última morada, en el cementerio de la ciudad de Juigalpa, informó la comisionada Vilma Reyes. A las 9:00 a.m., se celebrará un oficio religioso en la Catedral de esa localidad.

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