Managua
09:09 pm
16.07.06
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Hablemos del Idioma
Profesional
Inés Izquierdo Miller
Las palabras profesional y profesionista aparecen en el DRAE, pero la primera forma es la más recomendada
revista@laprensa.com.ni

Hablemos del idioma

La palabra profesionista alude a una persona que ejerce su profesión, sobre todo en México, donde se emplea exclusivamente para este significado.

Con profesional hay más opciones, porque además de referirse a alguien que ejerce una profesión, tiene otras acepciones, entre las que se encuentran: perteneciente o relativo a la profesión. “Dicho de una persona que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive. Es un relojero profesional. Es un profesional del sablazo”.

Además, esta palabra puede utilizarse para aludir a alguien que ejerce su profesión con una gran capacidad y aplicación en el desempeño de la misma.

Si revisamos bien el Diccionario de la Real Academia (DRAE) veremos ciertas expresiones o frases hechas vinculadas con la palabra profesional, como: deformación profesional, enfermedad profesional, secreto profesional y sigilo profesional.

En el caso de profesión, es además indispensable colocar el acento en la última sílaba porque es una palabra aguda, ésa sería la forma más exacta y correcta al momento de emplear este término.

Un problema que se observa a veces con esta palabra es que algunas personas creen que sólo se puede llamar profesionales a los egresados universitarios, lo cual es un disparate.

Las definiciones del adjetivo profesional y del sustantivo profesión son bien claras, como lo vimos en la cita que les mostré anteriormente.

En el caso de profesión, el DRAE registra lo siguiente: “Acción y efecto de profesar. Ceremonia eclesiástica en que alguien profesa en una orden religiosa. Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución (...)”.

Como podemos apreciar, un profesional es quien ejerce una profesión, y la condición de profesional la determina el hecho que la persona reciba una remuneración por el oficio u ocupación que desempeñe.

Algunos autores lo remiten al deporte, que es donde se ve muy claro este asunto. El futbolista profesional se diferencia del aficionado porque los primeros reciben remuneración económica, mientras los segundos no.

Con frecuencia observamos que a los egresados universitarios se les llama como profesional universitario, esto es para diferenciarlo del profesional empírico, es decir, el que no es egresado de la universidad.

Lo importante es que, tenga o no un título de la universidad, cualquier persona puede llegar a ser un profesional del deporte, la política, la comunicación, de la educación, de la economía, etc.

Así que no hay necesidad de ponerse tantos honores. Yo coincido con algunos organismos internacionales que exigen que las personas sean tratadas como señor o señora, sin tanto doctor, licenciada, entre otros.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
© LA PRENSA 2006 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Festival de Poesía de Granada 2007
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda