Diez cancilleres latinoamericanos compartirán hoy un desayuno trabajo para efectuar “una reunión de seguimiento” sobre la reforma migratoria en Estados Unidos, en paralelo a la cumbre energética que celebran las mismas naciones en República Dominicana, informaron las delegaciones.
“Es un desayuno informal”, explicó el canciller dominicano Carlos Morales, quien tiene previsto participar en la reunión con sus pares de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá.
“México solicitó la reunión para aprovechar la presencia de los cancilleres” en La Romana, donde se celebra desde el viernes una cumbre energética de los diez países para decidir la construcción de una refinería de crudo pesado en la región, explicó por su parte Jorge Chen, subsecretario mexicano para América Latina y el Caribe.
BAJO LA LUPA
“La reunión del sábado es de seguimiento”, agregó el diplomático mexicano, quien recordó que los diez países iniciaron este tipo de citas en enero después de la aprobación por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de una reforma migratoria que sólo incluía medidas represivas.
Según el canciller dominicano, el “diálogo” entre los diez países es “constante”.
“Estamos en sesión permanente con el tema migratorio”, explicó, antes de insistir en la importancia de los emigrantes para la economía de cada uno de los países.
“Como ustedes saben, para República Dominicana (la reforma migratoria) es muy importante, debido a la cantidad de dominicanos que tenemos allá y lo que representa eso para la República Dominicana, en lo que es las remesas”, explicó.
LOS INMIGRANTES TIENEN BUEN COMPORTAMIENTO
“En su gran mayoría son ciudadanos que tienen un buen comportamiento en Estados Unidos”, añadió, una semana después que el Senado estadounidense aprobara otra reforma que permitiría la legalización de la mayoría de los 12 millones de inmigrantes en situación irregular en Estados Unidos.
Una conferencia debe compaginar ahora los textos muy diferentes del Senado y de la Cámara de Representantes, cuyo texto preveía convertir en “criminales” a todos los indocumentados y la construcción de un muro en la tercera parte de los más de 3,200 kilómetros de frontera terrestre entre Estados Unidos y México.
El jueves, el presidente George W. Bush llamó al Congreso a buscar el consenso para lograr una reforma migratoria integral que preserve la legalización de los indocumentados.
Hace un mes, los cancilleres de los diez países reunidos en República Dominicana mantuvieron otra cita en Washington, en la que ofrecieron a Estados Unidos “asumir su corresponsabilidad” en la cuestión de la emigración.
despliegue de la GUARDIA NACIONAL
La reunión se da en momentos en que la Guardia Nacional de Estados Unidos comenzó este viernes el despliegue de efectivos en la frontera con México, según informó el jefe de la Patrulla Fronteriza estadounidense, David Aguilar, en una videoconferencia transmitida a México.
“Ya están llegando en este momento. A finales de junio ya tendremos un número muy grande y se va a aumentar (ese despliegue) hasta que lleguemos a los 6,000 elementos, que probablemente va a ser en dos o tres meses”, dijo Aguilar.
El funcionario explicó que los guardias nacionales irán armados, pero no participarán en la detención de ilegales, traficantes de personas o de presuntos narcotraficantes, sino que apoyarán a la Patrulla Fronteriza para detectar cualquier movimiento irregular en la frontera.