El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, concluyó este martes una visita a Nicaragua para asistir a la reunión sobre seguridad hemisférica, durante la cual optó por mantener un perfil bajo que contrastó con la preocupación de Washington sobre un eventual retorno de la izquierda al poder.
Su visita coincidió con la recta final de la campaña electoral para las presidenciales del 5 de noviembre y la ofensiva emprendida por Washington para evitar un eventual triunfo del candidato sandinista, el ex gobernante Daniel Ortega (1985-1990).
Las expectativas generadas con su llegada a Managua con motivo de la VII Conferencia de ministros de Defensa de las Américas, en la que se esperaba asumiera un papel más protagónico y atacara a Ortega en su cuarto intento por regresar al poder, fueron desestimadas por el propio Rumsfeld en los breves contactos que sostuvo con la prensa. "Tengo órdenes estrictas del presidente (de Estados Unidos) de no participar en política (..), mucho menos que me inmiscuya en la política de Nicaragua", dijo Rumsfeld de manera enfática.
Antes de partir sostuvo un encuentro con el presidente Enrique Bolaños para discutir la coyuntura política del país y las elecciones del 5 de noviembre, que perfilan como favorito al opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda).
En la reunión "se abordó el tema de la consolidación del proceso democrático en Nicaragua y la convicción de que el proceso electoral nicaragüense se va a desarrollar en transparencia", dijo el ministro de Defensa Avil Ramírez en representación del mandatario, quien no acompañó a Rumsfeld en la rueda de prensa.
LA PETICIÓN SANDINISTA
El FSLN dijo en la víspera que esperaba que Rumsfeld no interfiriera en el proceso electoral nicaragüense durante su visita a Managua.
"Creo que no se ha pronunciado (todavía) al respecto, vamos a ver si respeta como funcionario de un gobierno extranjero la autodeterminación y soberanía de Nicaragua", afirmó el diputado sandinista José Figueroa.
Rumsfeld llegó el domingo a Nicaragua para asistir a la VII conferencia de ministros de Defensa de las Américas, que comenzó el lunes en Managua, en medio de la recta final de la campaña electoral.
Versiones no oficiales señalan que Rumsfeld aprovecharía su estancia en Managua para insistir en la unificación de los partidos de derecha ante un eventual triunfo electoral de Ortega.
Ortega lidera ligeramente la preferencia electoral frente a la derecha, que corre dividida en dos bandos, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), según sondeos.