El Scorpion de Chinandega no fue ni la sombra del equipo que en otros partidos se había fajado con Diriangén en los torneos anteriores.
Esta vez, su juego fue frágil en su defensa, inexistente en el ataque y desordenado en términos generales, lo que dio como resultado una goleada 6-1 que dejó al desnudo los enormes problemas que atraviesa el equipo.
Con la ausencia de algunos de sus principales como Carlos Alonso, Rodbell Donaire, Ramón Castellón y Alex Alonso, los chinandeganos lucieron como un verdadero desastre.
Jamás pudieron frenar el ataque por las bandas del Diriangén, que con Roberto Chanampe e Ismael Reyes hicieron de las suyas ante una línea defensiva de tres jugadores, que de no ser por Clístenes Hernández, la goleada hubiera sido catastrófica.
Pero lo mejor del partido fue la manera extraordinaria como se combinaron Chanampe, Ricardo Valenzuela y Hugo Silva en el ataque diriambino que dejó desconcertado a la defensa rival.
Valenzuela y Silva siempre tuvieron buenas opciones de gol, pero no sólo por la forma en que Chanampe y Reyes los habilitaban, sino también por su habilidad por quitarse la marca.
Finalmente Silva dio un tripleta de goles, con dos de ellos con buena faena de por medio y otro de cabeza, en una clara demostración que la defensa del Scorpion estuvo en un pésimo día, pues Silva es sin duda el jugador más pequeño del club.
Ahora con dos derrotas seguidas y con tantas debilidades expuestas, la pregunta es cuán capaz será el Scorpion de mantenerse entre los cuatro equipos que disputarán las semifinales del Torneo de Apertura.