Concertación. Unidad Nacional. Proyecto Nacional. Todas son palabras vivas en el lenguaje político y aunque reflejan más anhelos que realidades, tienen un mismo origen: los foros sobre “La Nicaragua posible”, realizados hace dieciséis años, en la UNAN-Managua. El debate sobre esa Nicaragua, ha revivido
Las ideas recobran valor con el tiempo y vuelven después de permanecer semienterradas pero vivas hasta en el mismo lenguaje.
Palabras como concertación, convergencia, unidad nacional, flotan en el ambiente político utilizadas para intereses partidarios, pero tuvieron su origen como conceptos en los foros de “La Nicaragua posible” desarrollados en la Universidad Nacional Autónoma (UNAN) de Managua, dirigidos por el filósofo nicaragüense y entonces rector, Alejandro Serrano Caldera.
Ahora el gobierno del presidente Enrique Bolaños revive esta semana la discusión sobre la Nicaragua posible, algo que para el doctor Serrano, quien también participa en el encuentro, es el regreso de ideas que han permanecido vigentes a pesar de todos los avatares políticos que sufren a diario los nicaragüenses.
Doctor, una vez más se reabre el debate de cuál es la Nicaragua posible. Hace 16 años hubo una valiosa experiencia sobre esto. ¿Qué se puede rescatar de ello?
A mí me parece importante que haya un debate regional convocado por el Presidente de la República y que vengan personalidades de diferentes países de América Latina y de Europa a debatir sobre el tema de la Nicaragua posible. Y me parece tanto más importante, cuando hace 16 años nosotros empezamos una experiencia similar con ese nombre. “La Nicaragua posible” nace oficialmente el 31 de agosto de 1990. En el primer debate se definió la metodología, el marco conceptual y los términos del debate. Se definió en mi discurso de rector, qué es la Nicaragua posible, qué es un proyecto nacional, qué es la concertación, qué significa la unidad en la diversidad, y qué es la convergencia nacional y la unidad del país, en una salida estratégica de 25 años para las crisis puntuales.
Y a pesar de las cíclicas crisis políticas del país, estos conceptos que propuso han estado en el lenguaje político de algún modo. Se sembró una semilla, bien que mal...
Tal vez la Nicaragua posible ha sobrevivido realmente sin darnos cuenta, porque de alguna manera todos estos conceptos que después son retomados por el foro de “La Nicaragua posible”, y son usados por los interlocutores en el debate; pasa al flujo de las ideas y de las palabras, los conceptos y del lenguaje, porque ahora se habla de la Nicaragua posible, de la concertación, del proyecto nacional, de la convergencia, de unidad nacional, de unidad en la diversidad, son conceptos que de alguna forma ahí quedaron. Ahí nacieron, germinaron y aunque no se haya realizado el nuevo contrato social, las ideas están en el flujo del accionar político. Introdujo un lenguaje nuevo en el debate político.
¿Cuál es la Nicaragua posible?
La Nicaragua posible debe ser un nuevo proyecto nacional. Para alcanzar esto se requiere llegar a un contrato social nuevo que funde la Nueva Nicaragua, y para esto es imprescindible la participación ciudadana para la modernización del Estado y del país. Propusimos un Estado social de Derecho, y una economía social de mercado. La creación de un proyecto nacional implica el establecimiento de vasos comunicantes entre la sociedad civil, la participación ciudadana, partidos políticos, Estado y economía de mercado. La Nicaragua posible hace énfasis en la necesidad de un proyecto social. No se trata de decir que todo lo que no es neoliberalismo es populismo. Nosotros proponemos en la Nicaragua posible, un proyecto social. Llegamos a afirmar en aquel momento que toda Política Económica es antes una Política Social. Buscábamos entonces un desarrollo con justicia social. No un mercado totalitario y absoluto, sino con un Estado con sensibilidad social y con una sociedad civil participativa, ese es el eje de “La Nicaragua posible” de hace 16 años, debatida durante tres años en cuatro foros y que está en los libros, memorias y discursos.
Hoy revive este debate de “La Nicaragua posible”...
Con el doctor Armando del Romero Guerrero dirigimos este año en julio un curso de verano en la Universidad de Alcalá de Henares, en España, sobre “La Nicaragua posible”. Fueron cuatro días en los que se estudió las constantes que hay en el proceso histórico nicaragüense desde la Colonia, la Independencia, la guerra de Sandino, Zelaya, la Revolución Popular Sandinista y la época actual, hasta hoy; las tendencias y desafíos del sistema político y del Estado en Nicaragua, la búsqueda del nuevo contrato social, la Nicaragua ante el riesgo y la oportunidad, la situación política actual y otra cantidad de temas. Tuvo una asistencia de 120 alumnos españoles con unos cinco alumnos nicaragüenses, y se clausuró en la Casa de América de Madrid, con números culturales de la Universidad de Alcalá de Henares y la Universidad Nacional Autonóma de León, en conmemoración de la cooperación de ambas universidades.
En el nuevo congreso internacional sobre “La Nicaragua posible”, que auspicia la Presidencia de la República, se discute también la ruptura entre representantes y representados en las democracias modernas...
La ruptura entre representantes y representados, entre Estado y la sociedad civil, la necesidad de la participación ciudadana, del establecimiento de los vasos comunicantes...
También se aborda la necesidad del fortalecimiento de los partidos políticos, que ya hace 16 años se trató...
Así es. Entonces, a mí me parece interesantísimo, quiere decir que no están superados todos esos problemas pero que de alguna forma los organizadores del foro sienten la necesidad de plantear estos problemas. Lo importante es ver que hay una continuidad en las ideas, explícita o implícitamente, pero que estas ideas están latentes o patentes. Pero que existen, lo mejor es relacionar estos nuevos esfuerzos con los de hace 16 años, y con los esfuerzos de hace tres meses en España. Esto es fundamental porque en febrero se lanza el libro sobre La Nicaragua posible: una visión sobre el futuro, en base a lo discutido en España. Se harán varias mesas redondas justo después que asuma el nuevo gobierno lo que hace muy actual el debate. Yo creo que es importante unir esfuerzos, yo pongo a la orden de los organizadores de este nuevo encuentro, la experiencia que tenemos sobre “La Nicaragua posible”, desde 1990, los libros donde están los debates alrededor de quince ejes de desarrollo, que fueron debatidos. No digo que se haga lo mismo, pero hay a lo mejor algunas cosas que pueden sobrevivir el paso del tiempo. Enriquecer lo de hoy con lo de ayer. El encuentro lleva el mismo nombre, lo cual indica que hay la percepción sobre los mismos problemas y hasta cierto punto la intuición de las soluciones comunes a este problema. Para mí es importante unir esfuerzos, dar continudad, integrar visiones, elaborar un plan de acción. Lo que yo no quiero es que haya esfuerzos dispersos. Me interesa orientar todo esto hacia la concertación del verdadero proyecto nacional y de un contrato social y que se refleje en un nuevo Estado, y en una nueva Constitución Política, que no sea de parches sino que sea fruto de un debate sin las prisas de las elecciones, sino de un debate que permita recoger todas esas experiencias y que en febrero se inicie una nueva concertación nacional en frío.
El próximo año habrá debates de fondo pendientes como la ratificación de las reformas constitucionales...
Y la reforma del Estado. Qué relación debe haber entre sociedad civil y el Estado. Qué relación debe haber entre el Estado y el mercado. Cómo se puede instalar una economía social de mercado, qué quiere decir un Estado social de Derecho, qué quiere decir el desarrollo, que lo da su dimensión humana, la posibilidad de que mejore la calidad de vida de la población, porque lo demás son fórmulas frías en el pizarrón.
La génesis
El doctor Alejandro Serrano Caldera asumió la Rectoría de la UNAN-Managua el 12 de junio de 1990. Doña Violeta Barrios de Chamorro había asumido la Presidencia el 25 de abril de 1990. En el mes de julio se presentó una “crisis tremenda” que le preocupó muchísimo al doctor Serrano, por lo cual consideró que la Universidad tenía la responsabilidad de buscar un “enfoque estratégico” para la resolución de dichas crisis que han sido recurrentes a lo largo de los últimos 16 años.
Se propuso construir un foro: “La Nicaragua posible”, reuniéndose con el cuerpo de profesores y autoridades universitarias y posteriormente, con la entonces presidenta Violeta Barrios de Chamorro, el ministro de la Presidencia Antonio Lacayo y el comandante Daniel Ortega. Asimismo se reunió con Virgilio Godoy, Luis Sánchez Sancho, Emilio Álvares Montalván, Mauricio Díaz, Alfredo César, entre otras personalidades y figuras intelectuales.
Hubo un acuerdo unánime para crear los foros de “La Nicaragua posible”, siendo el primero llamado “Debate de la Unidad en la Diversidad”, realizado entre el 31 de agosto y primero de septiembre de 1990. El foro se inauguró con el primer debate de Daniel Ortega y Antonio Lacayo.
Del foro de “La Nicaragua posible” surgieron once puntos claves para un nuevo proyecto nacional, entre éstos:
La necesidad de desembocar en un verdadero sistema democrático, representativo y participativo y una democracia política económica y social. Que “la democracia debe conducirnos a la modernización institucional, social y participativa del país y a la modernización de los partidos políticos”.
Que no puede haber democracia sin el fortalecimiento de la sociedad civil y sin la participación ciudadana.
Que la concertación es un método entendido como un proceso global. Es el método para consensuar el proyecto nacional.
Se destaca que en la economía de mercado el Estado es conductor del proceso económico, freno a la injusticia y garante de la equidad.
Y se señala que la justicia social es el resultado de la relación entre la economía de mercado y la acción del Estado.
Es decir, del foro de “La Nicaragua posible” surgió una propuesta de economía social de mercado y de Estado social de Derecho.
El segundo foro se llamó “Nicaragua hacia el año 2000”, se subtituló “Entre la concertación y la crisis” y se realizó el 19 de diciembre de 1990.
El tercer debate fue el primer encuentro intersindical de política social y política económica con representantes de la OIT, realizado el 14 y 15 de febrero de 1991.
El cuarto debate se llamó “La Nicaragua posible, hacia un proyecto nacional”, que se realizó los días 13 y 14 de marzo de 1992, con la síntesis de objetivos de los foros anteriores.
“Se propuso un nuevo contrato social de 25 años, de eso sólo sobrevivieron las palabras y las ideas, como flotando en un naufragio de todas las posibilidades estratégicas, pero ahí andan”, dijo Serrano.