“Qué cosa más linda”, repetía una y otra vez doña María Claudina Landero Gómez, de 64 años, quien en su hogar materno en el municipio de San Fernando se recuperaba de una operación en Cuba, que le permitió la semana pasada volver a ver con exactitud al menos con uno de sus ojos.
La catarata en el ojo derecho la había dejado ciega por completo desde hace más de un año. El otro ojo lo había perdido muchos años atrás por una enfermedad fulminante. Desde hace seis meses no llegaba a su casa por la incomodidad del terreno y salir de la casa donde trabajaba de doméstica implicaba el acompañamiento de otra persona.
Según sus palabras, nunca perdió las esperanzas de volver a ver y así se lo pedía a Dios todos los días, hasta que un concejal de la Alcaldía de San Fernando le ofreció la oportunidad de someterse a una operación en Cuba.
Muchos fueron los temores y las dudas. Otros cinco salieron con ella desde San Fernando a Cuba. “Mi miedo era montarme en el avión y estar sola en un lugar desconocido, pero no hubo tiempo de sentirme sola, desde que pusimos el pie en el avión fuimos muy bien atendidos”, reflexionó con una sencillez que provoca su diminuta figura.
Nueve días duró su “angustia” en Cuba. “Atendidos como en esos grandes hoteles que se ven sólo en la televisión, medicina a tiempo, comida bastante y muy buena, pero nada se compara con el momento que en el hospital frente a un ventanal de vidrio me quitaron las vendas de mis ojos y ver frente a mí el inmenso mar elevando sus olas, único”, expresó doña Claudina.
La señora, quien deseaba expresar su gratitud públicamente, agradeció a Dios “por haberle dado a los médicos cubanos el don de sanar y regresar la vista a mucha gente pobre que se pone en sus manos desde todos los países del mundo”.
OTRO GRUPO A VENEZUELA
Un informe de la Alcaldía de San Fernando indica que dos de los ciudadanos que salieron con doña Claudina a Cuba regresan este martes a Nicaragua, pero otros siete, de un paquete de 20, saldrán este mismo día en Operación Milagro a Venezuela.