Erick Duarte está postrado en una camilla del Hospital Lenín Fonseca, después de recibir un balazo en la columna vertebral. /LA PRENSA/ C. CORTEZ
Balazo deja a un joven inválido
Proyectil disparado con arma hechiza afectó las vértebras número 11 y 12 de la columna de la víctima, causando destrucción de raíces nerviosas
Fue agredido por dos sujetos, quienes primero lo insultaron
Eduardo Cruz Sánchez
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Situación es irreversible

La bala que dejó parapléjico a Erick Daniel Duarte Morales, de 23 años, aún no ha sido extraída, informó el doctor Mauricio Sotelo, ortopedista del Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde el paciente es atendido desde este domingo, día en que sufrió la agresión
El doctor explicó que la bala se alojó en la médula espinal del paciente, donde se encuentran unas raíces nerviosas, similares a las hebras de cabello humano, las que resultaron quemadas y destruidas. “El paciente sufrió una fractura comprensiva en la columna vertebral, hay una destrucción total de las raíces nerviosas y su situación es irreversible, no volverá a caminar”, indicó el doctor Sotelo. También manifestó que el paciente necesitará recibir terapia en una clínica especializada donde se atiende a personas que sufren de paraplejia. “Él (Duarte) tiene un problema raquio-medular y necesita atención especial”, dijo el galeno.

Un joven no volverá a caminar, según indicaron autoridades médicas del Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde éste fue atendido tras recibir un balazo que le afectó dos vértebras de la columna.

La víctima, Erick Daniel Duarte Morales, de 23 años, y habitante del barrio 8 de Marzo, en Managua, fue atacado por dos sujetos, a las 9:30 a.m. de este domingo, a 50 metros de su vivienda.

“Yo estaba a media cuadra de mi casa, con unos amigos, queriendo tomarnos unas cervezas. De repente llegó un joven desconocido, acompañado de otro sujeto, y nos comenzó a insultar. Uno de ellos le dijo al otro: ‘Vámonos con este grandulón’, que era yo. Lo único que pude hacer fue moverme a un lado, pero otro me agarró por detrás y con un arma hechiza me dio un balazo en la columna vertebral”, relató Duarte Morales.

La bala le penetró a la víctima entre las vértebras número T 11 y T 12 de la columna, y los médicos del Hospital Antonio Lenín Fonseca no le dan esperanzas de que podrá caminar nuevamente.

“Desgraciadamente dicen los doctores que no voy a volver a caminar”, comentó el paciente con tristeza.

Después de ser herido, Duarte Morales, sin poder mover las piernas, fue llevado primeramente al Hospital Alemán Nicaragüense, de donde fue transferido al Hospital Lenín Fonseca debido a la gravedad de la lesión y allí permanece en Sala de Ortopedia, ya que su recuperación es lenta.

NO INTENTARON ROBARLE

Mientras un grupo de vecinos del herido se reunió al alrededor del joven para ver qué le había ocurrido, los agresores salieron caminando lentamente y cuando la gente los quiso capturar, ya se habían alejado lo suficiente como para que no les dieran alcance.

Duarte Morales dijo que sus atacantes no tenían la intención de asaltarlo, ya que no hicieron el intento de robarle, sino solamente lo insultaron a él y a sus amigos sin motivo alguno.

Aunque el afectado no conoce a los delincuentes, amigos le revelaron que los dos sujetos son habitantes del barrio Georgino Andrade y a uno de ellos le dicen “El Pirulino” y al otro, el que realizó el disparo, se le conoce como “El Duck”.

Silma Morales, madre de Duarte Morales, se encuentra consternada con la salud actual de su hijo y pidió a las autoridades policiales que encuentren a los agresores y los castiguen por el delito que cometieron en contra de su vástago.

Señaló que una abuela de los sospechosos es quien vive en el barrio 8 de Marzo, cerca de su casa, y sus violentos nietos la llegan a visitar ocasionalmente, pero no les conoce los nombres.

La denuncia del caso ya fue presentada en el Distrito Seis de la Policía de Managua, pero aún no se reportan detenidos por el sangriento hecho.

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