WASHINGTON. - El presidente de Perú, Alan García, se llevó de Estados Unidos la promesa de su par estadounidense, George W. Bush, de impulsar en el Congreso norteamericano la aprobación de un Tratado de Libre Comercio (TLC), en una visita relámpago a Washington en la que criticó al gobierno venezolano.
"Aseguré al presidente que voy a trabajar con el Congreso lo antes posible para lograr la aprobación de esta legislación", dijo Bush en referencia al TLC, en declaraciones a la prensa junto a García, al que calificó de "amigo", en la oficina Oval de la Casa Blanca.
El TLC fue suscrito por ambos gobiernos en marzo de 2006 tras dos años de negociaciones, pero para que entre en vigor es necesario que el Congreso estadounidense lo apruebe, luego de que el Legislativo peruano lo ratificara en abril pasado.
"Recibimos con mucha satisfacción la promesa del presidente Bush de impulsar cuanto antes la aprobación en el Congreso del Tratado de Libre Comercio con Perú", sostuvo por su parte García, que visitaba la Casa Blanca en su primer viaje oficial desde que asumió el poder por segunda vez en su país en julio.
TLC
El mandatario peruano destacó asimismo "la necesidad de hacer un tratado de libre comercio hacia adentro, que involucre a toda la población peruana, a todos los sectores productivos pobres en su capacidad de exportar al mundo y a Estados Unidos".
El gobierno peruano ha adoptado la estrategia de promover el libre comercio con Estados Unidos presentando el TLC como una forma de beneficiar a los sectores más necesitados del país sudamericano, y asegurar así la estabilidad institucional y democrática.
Perú busca la aprobación del TLC por parte del Congreso antes de que venzan el 31 de diciembre las preferencias arancelarias andinas (ATPDEA), de las que se beneficia para el ingreso de muchos de sus productos al mercado estadounidense, a cambio de ayuda en la lucha contra el tráfico de drogas.
El Congreso estadounidense se encuentra en receso por las elecciones legislativas de medio término, y recién volverá a funcionar en diciembre por pocos días hasta el comienzo de una nueva legislatura y la entrada en funciones de nuevos congresistas, en enero próximo.
Esta situación podría atrasar la discusión del proyecto y dejar para Perú un período sin la cobertura de beneficios arancelarios.
CULTIVO DE LA COCA
En una conferencia de prensa posterior al encuentro, García señaló que en América del Sur está surgiendo un "fundamentalismo andino que moviliza grandes muchedumbres étnicas, y en muchos casos vinculadas por ejemplo al cultivo de la hoja de coca" y "puede significar un peligro de inestabilidad".
Según el mandatario, este fenómeno debe combatirse fomentando el libre comercio para "facilitar que se compartan las ganancias y los avances de la economía mundial con países como Perú, Colombia, como Ecuador".
En el subcontinente "al ver cómo se multiplica el comercio mundial y cómo crece la riqueza de unos pocos al interior, la tendencia es a volver hacia modelos de estatismo, de nacionalización de bienes", manifestó.
"Por más riqueza y petróleo que se tenga eso solo conduce al empobrecimiento de los pueblos", añadió.
El mandatario peruano criticó asimismo al gobierno venezolano, al que acusa de hacer lo contrario de lo que pregona en materia comercial.
"En Venezuela se proclama que no debe haber libre comercio (...) pero por lo menos libre comercio petrolero hay", dijo. "Entonces no le den consejos a otros de lo que no se hace allí", enfatizó.
"Me causa asombro que se proclame ser enemigos del libre comercio pero se haga un buen libre comercio con los Estados Unidos", insistió.
Chávez y García sostuvieron fuertes roces verbales durante la campaña electoral que llevó al ex mandatario peruano nuevamente al poder, debido al apoyo explícito del venezolano al candidato nacionalista Ollanta Humala.
García realizó una visita de trabajo de un día a la capital estadounidense, durante la cual se reunía asimismo con la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, con el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, y con el presidente del BID, Alberto Moreno.