El II Congreso Internacional de Nicaragüenses en el Exterior arrancó ayer con el clamor de sus pocos participantes, de que sus demandas sean escuchadas por el Gobierno de Nicaragua, al que acusan de tomar en cuenta a los inmigrantes sólo cuando se hace el balance de su aporte económico mediante el envío de remesas.
Este II congreso, organizado por la Confederación de Nicaragüenses en el Exterior (Coniex), se desarrolla en la sede de la Conferencia Episcopal en San José, pero las expectativas en cuanto a asistencia no se cumplieron porque con dificultad los participantes superaron las diez personas, originarios de países como Estados Unidos, Nicaragua y el mismo Costa Rica.
“Queremos que el Gobierno de Nicaragua nos tome en cuenta”, dijo Alejandro Gallard-Prio, presidente de Coniex.
Las demandas planteadas por los nicaragüenses en este congreso no varían en mucho a otros organizados en épocas anteriores, pues los participantes demandaron cedulación en el exterior, apertura de más consulados y sobre todo abogaron por la unidad de los nicaragüenses.
Lo rescatable de este encuentro, según Francisco Pinto, directivo de Coniex, es que este foro no se desarrolla para respaldar intereses personales y políticos, como ha ocurrido en otros cuya sede fue Miami, Estados Unidos.
Este congreso concluye hoy y lo importante, según Gallard-Prio, es que se creará un fondo de ahorro y crédito para ayudar a nicaragüenses tanto en el exterior como en Nicaragua.
El primer congreso se realizó el 26 de junio de 2004 en la ciudad de Miami, según Antonio Luna, representante de Coniex en Costa Rica.