Reaparece la pavita
Vaya, después de no ver por un tiempo en pantalla al conocido narrador deportivo Pepe Ruiz, logramos verlo nuevamente en el Canal 23 (CDNN) dentro del programa Tiempos Deportivos al lado de su habitual conductor Downs. Alguien nos había dicho que el tipo estaba enfermo y nos alegra verlo de nuevo con cara rebosante de salud y hasta con un buen tinte de pelo que le ayuda a resaltar su famosa pavita al estilo Beatles o Los Tres Chiflados, como prefieran. Nos lo habíamos imaginado reapareciendo en Canal 8, pero el hombre insiste en estar junto a Plinio en su canal familiar. Saludos.
HÍPICOS
Los desfiles de caballistas (y no hípicos como comúnmente se les vive diciendo erróneamente) eran antes un atractivo más dentro de la celebración de las muchas fiestas patronales que abundan en nuestro país. De hecho ya casi forman parte de las mismas. Pero antes aparecían con costo unas dos o tres tomas para la televisión y punto. En cambio, hoy en día el Canal 11 de Estesa (ESTV) transmite en directo todos esos desfiles (al menos los principales) en distintas ciudades de Nicaragua. Está bien, pero habría que buscar otro “gancho” adicional y no sólo ver caballos y dos comentaristas.
SIGUEN ANALIZANDO SPOTS
Esta semana Carlos Fernando Chamorro en su nocturno de Canal 8, Esta Noche, junto a Tifany Roberts, volvieron a hacer un tercer programa de análisis técnico y valorativo de los distintos spots televisivos que los partidos políticos de la presente contienda electoral presentan a diario en los distintos canales. Carlos Rappaccioli, William García y Claudia Neira son los panelistas invitados de siempre y entre ellos desmenuzan la calidad e impacto que pueden tener entre el público. Siempre hay cosas nuevas e interesantes que se pueden sacar y todavía queda un programa más de este tipo.
PRIMER CONDENADO
El pirateo fue prohibido legalmente hace años, pero hasta esta semana un juez sentenció y condenó a uno de estos llamados “piratas” por su venta ilegal. Pero una golondrina no hace verano. Hay millares de piratas esparcidos en todo el territorio nacional que ofrecen productos ilegales a vista y paciencia de las autoridades. Siempre me he preguntado (desde que salió la ley antipiratería) por qué si ven a alguien vendiendo un cigarrillo de marihuana le caen encima con saña y a los que venden otros productos ilegales en sus narices los dejan tranquilos. Es el caso de los piratas. ¿En qué quedamos?