Esta vez a los narcotraficantes se les acabó la creatividad y no salieron con ningún cuento cuando los militares los capturaron en alta mar el sábado en la noche.
“Todos admitieron lo que hacían”, aseguró el teniente coronel Álvaro Ibarra, jefe de prensa del Ejército, quien confirmó que les incautaron un mil 581.2 kilos de cocaína.
El Ejército capturó a dos hondureños y dos colombianos, una célula narco que partió de Colombia e iba a México, y que pretendía abastecerse de combustible aquí y en Honduras.
“Su salida fue de Cartagena, Colombia, y su destino era un punto determinado frente a las costas de Yucatán, México”, sostuvo Ibarra.
La célula capturada en el caribe norte nicaragüense viajaba en una lancha de 47 pies de largo y tres motores.
El grupo estaba bien organizado al punto que, según Ibarra, había un jefe en el grupo al que llamaban “Patrón”. Era el hondureño Mateo Mauricio Ávila, de 48 años.
Regalo de cumpleaños
La incautación ha ocurrido dos días antes que la Fuerza Naval conmemore su aniversario, confirmó Ibarra.
La droga tenía como destino final Estados Unidos, donde según agentes antidrogas un kilo de cocaína puede valer entre 16 mil y 25 mil dólares, dependiendo de la pureza y el sitio donde se coloque el cargamento.
Detalles del decomiso
La Fuerza Naval de Puerto Cabezas informó que al operativo lo llamaron “28 aniversario” y la Policía ha revelado que junto al cargamento se decomisó varios barriles que pensaban llenar de combustible.
“La droga la llevaban en 55 sacos, con 25 paquetes cada saco, y llevaban ocho barriles para combustible vacíos”, informó el comisionado mayor Alonso Sevilla, jefe de Relaciones Públicas de la Policía.
Los detenidos viajaban en una lancha “Eduardoño”, con tres motores cada una de 200 caballos de fuerza.
La incautación y captura ocurrió a las 6:00 de la tarde del sábado pasado, a 56 millas náuticas al noreste de Bilwi.
Los reos atracaron en el muelle de la ciudad cuando fueron interceptados por los oficiales.
El capitán de corbeta Julio César Zapata, jefe de la capitanía de Bilwi, dijo que sus subalternos dispararon en varias ocasiones .
Este cargamento fue trasladado a la instalación de la Policía Nacional, donde se empezó el pesaje, que se prolongó hasta en horas de la madrugada del sábado y concluyó después de las 5:00 de la tarde del domingo.
Los detenidos son Rufino Robles y Eduardo Padilla Ballestero, ambos de nacionalidad colombiana. Los hondureños son Francisco Antunes Ayala y Mateo, el jefe.
También se ocupó un localizador de navegación satelital, GPS.
Ojo con cárceles
Una de las interrogantes de los periodistas fue la seguridad de las cárceles de la Policía, para evitar las fugas de reos tan peligrosos como éstos.
El año pasado se dieron más de cinco fugas de narcotraficantes internacionales, desde las cárceles de Bilwi.
“La droga será incinerada lo más pronto posible, en cuanto el juez del caso lo ordene, porque en la Policía no se puede mantener en resguardo tanta cocaína”, consideró el capitán de fragata Roberto Chacón, asesor legal del Ejército, quien llegó a esta ciudad para supervisar el proceso.
En lo que va del año este es el segundo quiebre que se da en la región, desde que se incautaron aproximadamente 275 mil dólares a narcos hondureños, agregó Chacón.
La Policía, en cambio, ha aumentado sus operaciones contra los narcos, al punto de desarticular hace unos meses al grupo del cártel de Sinaloa, que se había establecido en el país.
Este nuevo caso estará en manos del fiscal auxiliar Boanerges Fornos, con una larga experiencia en casos de droga en la región del Caribe, y a quien el Ministerio Público ha ordenado asumir el proceso.
Los cuatro detenidos serán presentados ante el juzgado de audiencia de esta ciudad, a las 2:00 de la tarde de hoy, donde el Ministerio Público los acusará por traficar drogas, con lo que empezará el juicio.