Los directivos de los hospitales infantiles de Managua, La Mascota y Fernando Vélez Paiz, mantienen un control preventivo de los casos de niños que presentan síntomas de dengue clásico y hemorrágico.
A pesar de las fuertes lluvias que se han registrado en el país, los casos por dengue no han incrementado.
Según la directora del Hospital Fernando Vélez Paiz, Maribel Hernández, el promedio de consultas por esta enfermedad se ha mantenido estable, así como el número de casos en los que se requiere hospitalización.
“Semanalmente recibimos entre 14 y 16 consultas por dengue, de ésas internamos de tres a cinco niños por semana”, explicó Hernández. Además expresó que el tipo de dengue que presentan los niños internados es clásico, por lo que hasta ayer asegura que no registraban ningún caso de dengue hemorrágico.
Según la doctora, los niños que presentan un cuadro clínico de dengue son sometidos a un examen de sangre para determinar si se trata de esta enfermedad. No obstante, los menores que presenten parámetros normales de salud no son ingresados al hospital. “Sólo internamos aquellos casos que ameriten hospitalización, a los que no hospitalizamos les recomendamos a sus padres darles acetaminofén, ingerir mucho líquido, reposo y una dieta balanceada”, indicó la doctora.
El dengue es una enfermedad de tipo viral, que se transmite a través de picaduras de zancudos, provocando fiebre, dolor en el cuerpo, erupción cutánea y en algunos casos diarrea. De no ser tratada adecuadamente puede ser mortal.
Por su parte el doctor Gerardo Mejía, encargado de Epidemiología del Hospital La Mascota, informó que tiene un promedio de tres niños internos por dengue semanalmente.
“Siempre vienen muchos casos en los que sospechamos que es dengue, porque a veces presentan el cuadro clínico, pero los exámenes indican que no lo es”, señaló Mejía.
Según el epidemiólogo, generalmente los niños que asisten al centro presentan dengue clásico, sin embargo, en el grupo de los tres niños internos en esta semana hay uno que sufre dengue hemorrágico.
Los médicos recomiendan a la población eliminar los criaderos de mosquitos como charcas, basureros, recipientes que almacenen agua, así como abatizar el agua de las pilas de lavanderos e inodoros, para evitar que el mosquito transmisor se desarrolle.