La presentación de dos cartas de recomendación de la defensa de Inocente López Martínez, de 42 años, acusado de los delitos de homicidio culposo en concurso ideal triple y lesiones culposas, incidió en la decisión de la titular del Juzgado Local Penal de Tipitapa, quien en audiencia preliminar decretó la medida cautelar de arresto domiciliar.
Ana Altamirano Leiva, viuda de Genaro Hernández, de 73 años, quien falleció junto a Santos Figueroa y Jackeline Calero Ponce al ser atropellados por el vehículo que conducía López, en el kilómetro 38 y medio de la Carretera Panamericana, pidió a la juez que imparta justicia para su ex compañero de vida.
Una de las cartas que favoreció a López es del Sindicato de Trabajadores Gilberto Vallejos, del Plantel Los Cocos de la Alcaldía de Managua, donde se desempeñó como conductor de vehículos pesados desde hace 27 años.
La segunda está firmada por su jefe inmediato Franklin Fajardo, director de la Dirección de Limpieza Pública, quien da fe de la buena conducta del acusado.
La titular del juzgado, Claudia Chamorro Montenegro, también manifestó que durante la audiencia preliminar el Ministerio Público “no demostró que el acusado no se someterá al proceso y que evadirá la justicia”.
López deberá presentarse a los juzgados los lunes de cada semana, hasta el 28 de agosto cuando se realice la audiencia inicial.
EL ACCIDENTE
En el accidente provocado por López, a quien se le señala de conducir en estado de ebriedad, resultó lesionada Andrea Celeste Ponce, de 12 años, quien aún se encuentra internada en el Hospital Antonio Lenín Fonseca debido a su estado de gravedad.
El accidente de tránsito ocurrió la tarde del domingo 12 de agosto, en el kilómetro 38 sobre la carretera Managua-El Rama. Unas ocho personas esperaban a un lado de la carretera el autobús que los transportaría a la capital, cuando sorpresivamente una camioneta marca Isuzu, conducida por Inocente José López, de 45 años, embistió al grupo de personas de las cuales tres fallecieron minutos después en el mismo sitio.
Al lugar se presentaron miembros de la Cruz Roja nicaragüense, bomberos y oficiales de la estación policial del municipio de Tipitapa.
TESTIGO
Juana Yelba Argüello, quien conocía a las víctimas, dijo que unas ocho personas esperaban el bus que iba para Managua y otras para Tipitapa, cuando de repente “en pleno aguacero escuchamos el golpe; al inicio pensábamos que se habían ponchado las llantas, pero nos asomamos y escuchamos los gritos de los sobrevivientes”, dijo.