La humedad dejada por la influencia indirecta del huracán Dean y la aproximación de la onda tropical número 26 podría provocar lluvias ligeras a moderadas este jueves.
Estos son los pronósticos del Instituto Nicaragüense de Energía (Ineter), tras la amenaza del huracán Dean, que ayer bajó a la categoría de tormenta tropical tras impactar con México en territorio continental.
El Ineter emitió ayer su última nota informativa sobre el Dean en el mar Caribe, luego que este había abandonado la zona de vigilancia nacional y alcanzara la bahía de Campeche, en horas de la mañana.
A pesar de que la circulación ciclónica de Dean era débil, su presencia transportaba humedad hacia la región del Pacífico nicaragüense, lo que garantizaría nublados, lluvias y tormentas eléctricas ligeras a moderadas, según el Ineter.
Mientras que en las zonas occidental y sur del Pacífico se esperaban mayor incidencia de lluvias, sobre todo en la noche, en el Norte, Centro y Caribe de Nicaragua predominarían los nublados, con precipitaciones de ligeras a ocasionalmente moderadas, además de tormentas eléctricas ligeras y dispersas.
En cuanto a la onda tropical número 26 de la temporada, el Ineter informó que ayer fue localizada entre las islas Bahamas y Colombia. “De mantener la velocidad actual (35 kilómetros por hora), podría desplazarse sobre Nicaragua entre el jueves 23 y el viernes 24”, indicó la institución.
El litoral Caribe de Nicaragua es un paso casi obligado de las tormentas tropicales, que se desplazan al norte de la zona de convergencia intertropical, un anillo de nubes que rodea el planeta, por encima o debajo del ecuador, y que provoca lluvias por donde se presenta.
Pero la calma podría no presentarse inmediatamente después de la tormenta. Para el fin de semana se espera la llegada de la onda tropical número 27, aunque esta tenía ayer menor intensidad que su antecesora.
El Ineter mantuvo su recomendación a la población de estar atenta a nuevas notas informativas, sobre la temporada de huracanes, especialmente en los próximos tres meses, pues “podrían ser muy activos ante la presencia de fenómenos meteorológicos peligrosos para nuestro país”.