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El estudiante de origen surcoreano Cho Seung-hui, un joven con perturbaciones mentales, fue el protagonista de la peor masacre en una universidad de Estados Unidos, el 16 de abril pasado. (LA PRENSA/ARCHIVO)
Tardía alerta cobró muchas vidas
Se habría salvado a más personas si Virginia Tech hubiese reaccionado más rápido ante locura asesina de estudiante
RICHMOND, VIRGINIA, EE.UU./AP

La Universidad Virginia Tech no prestó la debida atención a un estudiante con problemas mentales y esperó demasiado tiempo para alertar a los profesores y estudiantes después que el alumno mató a tiros a sus dos primeras víctimas, en un ataque en el que posteriormente fallecieron otras 31 personas, de acuerdo con el informe de un panel investigador.

Entre los muertos figura el atacante.

Si las autoridades de la universidad no hubiesen esperado más de dos horas para avisar en el complejo sobre el tiroteo inicial, podrían haberse salvado vidas cuando Cho Seung-Hui comenzó después con su masacre dentro de un aula, indicó el reporte, difundido el miércoles en la noche.

“Alertar a los estudiantes, a los profesores y al personal podría haber contribuido” a salvar vidas, indicó el panel. “Mientras más temprana y clara sea el alerta, existen más posibilidades de que una persona pueda sobrevivir”.

Pero el reporte concluyó que si bien las alertas rápidas podrían haber ayudado a los estudiantes y profesores, no habría sido factible cerrar herméticamente los 131 edificios del complejo.

Aunque el primer mensaje que envió la universidad podría haber sido al menos una hora antes y más específico, probablemente Cho hubiese encontrado más personas para matar, indicó el reporte.

“Este no pareciera ser un escenario creíble de la respuesta de una universidad a un doble homicidio que podría haber evitado una tragedia de una magnitud considerable el 16 de abril”, según el informe. “Cho había comenzado una misión de cumplir con una fantasía de venganza”.

El panel de ocho miembros, designado por el gobernador Timothy M. Kaine, pasó cuatro meses investigando la peor matanza a tiros en la historia moderna de Estados Unidos.

El director del panel, Gerald Massengill, se negó a efectuar declaraciones el miércoles en la noche.

Kaine expresó antes que el informe no lo llevaba a concluir que el presidente de la Universidad Virgina Tech, Charles Steger, o el jefe policial del complejo, Wendell Flinchum, debieran renunciar.

El centro de asesoría de la universidad no le ofreció a Cho el apoyo que necesitaba a pesar de que sabía de sus problemas mentales, dijo el panel. Responsabilizó por ello a la falta de recursos, la mala interpretación de las leyes de privacidad y a la pasividad.

Mientras que las advertencias no llegaban tras las primeras dos muertes, Cho envió un paquete con vídeos, fotos y un manifiesto escrito a la cadena de noticias NBC, para luego dirigirse al edificio Norris Hall donde cerró las puertas con cadenas y inició los disparos que provocaron 30 muertes.

Los primeros incidentes ocurrieron cerca de las 7:15 a.m., los restantes a las 9:40 a.m. Recién a las 9:26 a.m. fue enviado un correo electrónico a los estudiantes y al personal en el que se les urgía a tomar precauciones por un “tiroteo en el campus”.

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