El párroco de Nueva Guinea, Julio Fálagan, aconsejó a las autoridades contemplar la posibilidad de dividir Nueva Guinea en cinco a seis municipios, para que las diferentes instituciones puedan ofrecer a la población una debida atención.
El religioso con nueve años de residir en ese lugar de donde está por salir, advirtió que pese a las disposiciones orientadas el miércoles por la directora de la Policía, Primera Comisionada Aminta Granera, para mejorar la seguridad en la zona, la violencia “va a continuar”.
“Por la sencilla razón de que es inmanejable para cualquier institución, para cualquier iglesia, para cualquier organización, es inmanejable este municipio, son muchos kilómetros cuadrados, es mucha población, es una población que se hizo de aluvión”, dijo el párroco.
Recordó que en el país hay departamentos más pequeños, como Madriz y tiene nueve Alcaldía. Considera que aunque las diferentes instituciones como la Fiscalía y Policía trabajen bien, el esfuerzo será insuficiente.
En su intervención el miércoles, ante decenas de habitantes de la ciudad y el campo de Nueva Guinea. dijo: “Yo llevo viviendo nueve años en Nueva Guinea y lamento tener que irme de Nueva Guinea, pero Nueva Guinea es un municipio muy violento, creo que todos los que estamos aquí, si no agentes directos de la violencia, sí somos consentidores de la violencia, pero si hay alguien que cree que es tan pacifista que levante la mano y lance la primera piedra”.
El religioso manifestó que el alcohol y la violencia intrafamiliar son las principales causas de la violencia en la que han estado inmersos por muchos años los pobladores de Nueva Guinea. De esta manera contradijo a casi la mayoría de asistentes a una asamblea, en la cual varios de ellos hasta llegaron a considerar a ese municipio como un paraíso.
“Miren me van a disculpar, los nicaragüenses son muy tranquilos, yo soy muy bravo, soy enojado, ustedes son muy tranquilos, pero cuando se lanzan unos riendazos, son buenos al gatillo, son buenos al machete, son buenos a la cutacha, esa es la causa primera de muerte en Nueva Guinea los pleitos familiares”, dijo el sacerdote.
A su vez recordó que “muchas de las personas que hoy viven en Nueva Guinea han salido del Ayote porque han sido o asesinos o traficantes de drogas, muchas de las personas que hoy están aquí y que han venido de Chontales, han tenido que escapar, fue como la famosa conquista española, los peores españoles fueron los que vinieron a hacer la conquista”.
TAMBIÉN SOBRE LOS DELITOS
Antes de que la jefa policial adoptara una serie de medidas como el incremento de las fuerzas en ese municipio, el párroco aconsejó que hiciera cambios para evitar que tomen amistades peligrosas, pues a su criterio hay toda una cadena de violencia “que cuando se rompe pegamos el brinco, aquí hay personas que viven del robo y del robo organizado y que tienen mucha gente a su servicio, que manejan celulares”. Y mencionó que hubo casos como que los robaganado se reunían de noche en una de las capillas de la Iglesia católica.
“Yo les puedo decir cómo una banda de ganado robaba en la zona de La Fonseca, les puedo decir cómo pasaban los animales (...) cómo salían de esa finca, ya limpios, blanqueados”, indicó.