Martha Johann Díaz Centeno, de 29 años —la nicaragüense encontrada en la periferia de la carretera a Monte Aguacate, en la zona de Estanquillo, Atenas—, será sepultada hoy en El Viejo, municipio de Chinandega.
Su madre, Cándida Rosa Centeno, esperaba ayer el cadáver desconsolada porque será la última vez que vea a su hija.
“Mi amiga Celsia me prestará su casa para velarla”, dijo entre sollozos, aunque quienes están repatriando el cuerpo aseguran que Martha Johann viene en estado de descomposición y no puede velarse.
La joven salió hace 13 años de Puerto Morazán hacia Costa Rica, dejando una menor de 4 años. Ella, vía telefónica, habría prometido regresar a su casa en diciembre.
“Ella era bien responsable. Me mandaba mensual para su manutención, no sé todavía qué me le hicieron a mi hija”, gritaba Cándida en evidente crisis nerviosa por la tragedia que envuelve a la tercera de sus hijas.
Díaz fue encontrada completamente desnuda y boca abajo en un trecho de la carretera, donde al parecer la fueron a lanzar. La nicaragüense trabajaba en Playa Jaco de Garabito, en la provincia de Puntarenas.
“A mí me contaron que le dieron algo, la violaron y luego me la tiraron a un barranco y allí la hallaron después de dos días de desaparecida”, dijo Cándida, quien descartó que su hija fuese atropellada por una unidad de transporte colectivo.
“Me dicen que ella viene descompuesta, que no la podré velar, pero tengo la esperanza”, relató la progenitora quien ha gastado demasiado dinero para que su hija pudiera regresar, aunque sea muerta.