Mayra Páramo vendió su cosecha de ajonjolí a 700 córdobas el quintal. La campesina, originaria de la comunidad rural de El Manzano, jurisdicción de El Viejo, es parte del grupo de productores que negoció directamente con los compradores tradicionales, eliminando intermediarios.
Este proceso se realizó gracias a la gestión de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) y The Save the Children, que atendieron este año a 12 comunidades de los municipios de El Viejo y Chinandega, para mostrar la mejor forma de sembrar, atender el plantío y vender a buen precio.
Páramo lamentó que hace tres años vendió a 80 córdobas el quintal de ajonjolí, lo que afectó su economía y no le permitió pagar el préstamo financiero. “Tengo 15 años de sembrar y hasta ahora vendo a 700, lo más que he llegado a recibir son 550 por quintal”, dijo la productora, quien tiene esperanzas de recuperarse después de perder dos manzanas del rubro, debido al fenómeno lluvioso de octubre.
BUENA CALIDAD
En la mesa de negociaciones, organizada por la CRM, Manuel Salvador Hernández, de la empresa Danesia, S.A., ofreció semilla de buena calidad a los pequeños y medianos productores. “También dispone a la hora de cosechar, zarandas, sacos y carpas para sacar la producción y para cerrar la venta, pagamos en casa”, dijo.
Hernández explicó que los precios en el mercado internacional están volátiles. Danesia exporta el ajonjolí nicaragüense a Japón, Estados unidos y México.
CREÍAN QUE ERA DE GUATEMALA
“El ajonjolí nicaragüense tiene buen prestigio por su calidad. Anteriormente este rubro lo compraban los guatemaltecos, se lo llevaban en bruto, lo procesaban y empacaban allá, como si fuera guatemalteco y se pensaba que era Guatemala la que producía buen ajonjolí”, explicó Hernández.
La ingeniera Anabel García, responsable de la Oficina Territorial de Chinandega de la CRM, dijo que 12 comunidades tienen una extensión de 650 manzanas de ajonjolí, que esperan sacar un volumen de producción de unos siete mil quintales del grano.
La CRM reunió a cuatro compradores con los representantes de los productores y el beneficio fue vender a buen precio la cosecha.
VENTA DIRECTA
Pero no sólo en ajonjolí se logró una buena comercialización. El frijol, otro cultivo fuerte en Occidente, también sigue un camino firme en su proceso de aprendizaje de venta directa, tal como en este mes lo hicieron los plataneros de Tonalá, Puerto Morazán, y los productores de yuca de León.