GUANTANAMO._ Si se produce un éxodo masivo tras la muerte de Fidel Castro, los cubanos detenidos en alta mar probablemente serán enviados a la base naval de Guantánamo, donde Estados Unidos tiene encarcelados ahora a casi 400 extranjeros sospechosos de terrorismo, según la Armada estadounidense.
El mando militar ha comenzado a planificar un posible éxodo de cubanos en masa, con la posibilidad de alojar a los emigrantes en carpas militares, aunque separados de los detenidos sospechosos de pertenecer a al-Qaida o el Talibán.
Casi todos los prisioneros, capturados tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, se encuentran en este reclusorio naval desde el 2002 sin comparecer ante el juez.
Una súbita salida de emigrantes cubanos con rumbo a Estados Unidos podría transformar Guantánamo a su cometido en la década de 1990, cuando unos 40 mil haitianos y cubanos fueron detenidos en la base tras ser apresados en alta mar.
"Continuamos la planificación ante la posibilidad de que vuelva a ocurrir ese éxodo, dijo el capitán de navío Mark Leary, comandante de la base, a The Associated Press en una entrevista publicada ayer.
OPERACIÓN SERÁ DIFÍCIL
Sin embargo, esta vez la operación será mucho más difícil. En la pasada década, Guantánamo, que ocupa una extensión de 117 kilómetros cuadrados de tierra y aguas territoriales, era una tranquila base naval con plenitud de espacio. Ahora, gran parte de ese espacio lo ocupa Camp Delta _ el reclusorio de los islamistas.
Estados Unidos tendrá que aumentar la guarnición para incrementar la seguridad, además de almacenar más alimentos y pertrechos, la mayor parte de los cuales llega ahora en una barcaza cada dos semanas.
Desde el punta de vista logístico, será un desafío increíble, afirmó Leary.
Pero Leary reconoció que en los planes de contingencia no han participado las autoridades cubanas, pese a que dialogan con frecuencia con ellas para coordinar, por ejemplo, los incendios forestales en la zonas aledañas a la base.
Castro, de 80 años, no ha sido visto en público desde que transfirió temporalmente el poder en julio a su hermano Raúl, ministro de Defensa, para ser operado de los intestinos.
El diario madrileño El País dijo esta semana que el presidente cubano se encuentra en un estado muy grave y que sufre de peritonitis por complicaciones de tres operaciones a las que fue sometido.