El nicaragüense Marvin Antonio López Saavedra, de 34 años, quien dice haber ido a la guerra en defensa del Frente Sandinista (FSLN) y emigró hace 16 años, considera que el actual gobierno de Daniel Ortega nunca podrá sacar adelante la economía de Nicaragua y los nicaragüenses seguirán condenados a emigrar a Estados Unidos.
Postrado en una silla de ruedas, sin las piernas porque se las arrancó el ferrocarril en Veracruz, López recuerda cómo acabó su “sueño americano” cuando trataba de cruzar de México a Estados Unidos hace cuatro años.
El nicaragüense, originario de San Juan del Sur, Rivas, se mueve de un lugar a otro cerca de la estación, donde puede ver el cuerpo de “la bestia” que le dio un giro brusco a su vida.
Cuenta que por la guerra que había en Nicaragua en los años ochenta, huyó a México, donde se quedó a vivir un tiempo en la zona fronteriza de Nogales, después cruzó a territorio de Arizona, Estados Unidos, y a los años retornó a México.
López Saavedra fue recluta sandinista, durante el primer gobierno de Daniel Ortega en la década de 1980, pero “deserté y huí”.
Hace cuatro años, en Villa Azueta, Veracruz, tomó el tren hacia Tierra Blanca y este se descarriló. “En ese accidente murieron 16 chavos, varios heridos y yo que perdí las dos piernas”, recuerda con tristeza mientras conversa con LA PRENSA.
López Saavedra fue a los frentes de batalla a los 14 años de edad, “cuando los Ortega nos mandaban a pelear una guerra injusta”.
VIAJA A NICARAGUA
A pesar de permanecer en una silla de ruedas, Marvin López Saavedra trabaja en México como laminador y ha visitado su país de origen en ocasiones. “Ahora vengo de Nicaragua, ya no tengo problemas con la Migra, no tengo papeles, pero ya la Migra me conoce, ya no me hacen nada, son mis amigos”, explica.
En Nicaragua tiene una hija de 14 años, Karina. En México, él vive en Orizaba. “Estoy casado y tengo una hija de cinco años que se llama Itzi Karinay, mi actual esposa se llama Alicia Domínguez”, afirmó.
Cuando le preguntan sobre la situación de Nicaragua, López Saavedra indica que este país está “muy mal” porque no hay trabajo.
“Sigue la misma pobreza, no hay trabajo, no hay fuentes de empleo; aunque no hay guerra, ya no hay conflicto armado, eso ya terminó, el país está en quiebra, el sueldo es muy bajo... Por eso la gente sale, se va a los Estados (Unidos), buscando nuevos horizontes”, declaró.