La Iglesia católica exigió ayer al gobierno del presidente Daniel Ortega que cumpla las promesas electorales, sobre todo la de generar fuentes de empleo para la población nicaragüense.
El párroco de la Catedral de Managua, Bismarck Conde, dijo que centenares de personas que acuden a diario a la Iglesia le han manifestado su preocupación, por la forma con la que el Gobierno dirige el destino de la nación.
“Hay muchas quejas del desempleo, porque muchos estaban trabajando y fueron despedidos y se preguntan por qué, si fue una promesa de campaña de darles empleo”, dijo el padre Conde, al finalizar la homilía dominical.
Agregó que la Iglesia católica está dispuesta a colaborar con el Gobierno, siempre y cuando que sea para el bienestar de la nación.
“Dejemos de hablar, pues muchas veces hablamos y no actuamos en el campo, o a veces podemos decir cuántos proyectos (se construirán), pero cuántos proyectos bonitos han quedado en papeles, pero la realidad es otra”, expresó el jerarca católico.
El jerarca católico se quejó por el desinterés que ha mostrado el Gobierno cuando se trata de asistir a los enfermos en los centros hospitalarios, porque a pesar que le han solicitado varias audiencias a la Ministra de la Salud, Maritza Cuan, ésta no los ha querido recibir.
“Últimamente no ha habido una reunión con el Gobierno, pero los consejos consultivos pedimos una audiencia con la nueva Ministra de Salud, para plantearle el trabajo que nosotros hacemos, porque hemos encontrado ciertas limitaciones y dificultades en los hospitales y si llega un evangélico que entre, si es un católico que entre a predicar a Cristo. La gente está sedienta a la palabra de Dios”, comentó el padre Conde.
Agregó que a pesar de que Ortega lleva apenas seis meses de gobierno, ya debería de “comenzar los buenos pasos” de mejorar la economía nacional, porque en Nicaragua no hay pobreza, sino miseria, dijo en alusión a los rótulos propagandísticos que se encuentran colocados en toda la capital.
“Hay mucha pobreza en Nicaragua y seríamos mentirosos al decir que no hay pobreza. Hay mucha pobreza, pero yo no diría pobreza, sino miseria. Desgraciadamente no hay que ir al campo para constatar que la gente no come, aquí en la propia capital hay gente que sólo hace un tiempo de comida y eso no lo podemos tapar con un dedo”, señaló el padre Conde sobre los rótulos del gobierno que dicen: “Arriba los Pobres del Mundo”.
CONDENA MUERTE DE comisionado
El párroco capitalino aprovechó la homilía dominical para condenar la muerte del subcomisionado Manuel Guillermo Obando, asesinado de siete estocadas en diferentes partes del cuerpo, presuntamente por familiares y vecinos.
“Como Iglesia condenamos todos los actos de violencia y derramamiento de sangre que desgraciadamente ocurren en nuestra sociedad. Mucha sangre corre por nuestras calles y condenamos el atroz asesinato de este mando policial”, manifestó el padre Conde.